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CORRUPCIÓN EN LA CUMBRE; Letra abierta para el deshonorable Ban Ki-Moon

viernes, 24 de febrero de 2012.

por Hassan Hamade

El secretario general de las naciones Unidas, Ban Ki-moon, vino fue a visitar Líbano y preparar una acción eventual del OTAN contra la Siria. Demasiado ocupado a conspirar contra la paz que debería defender, olvidó inquirirse sobre las violaciones diarias por Israel de la soberanía libanesa. En una letra abierta publicada por la prensa libanesa, el pensador árabe Hassan Hamade interpela a Sr. Ban y su representante Sr. Rød-Larsen para recordarles que ellos mismos, lejos de encarnar los principios que predican, son sinvergüenzas convencidos de corrupción.

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Señor secretario general.

Escuchando su discurso, en Beirut, sobre la absoluta necesidad de proceder a reformas, " porque la llama de la libertad encendida en Túnez no se apagará más ", tuve en seguida un pensamiento para una personalidad sueca célebre por su integridad, su transparencia, y su credibilidad en materia de reformas. Quiero hablar de la Señora Inga-Britt Ahlenius, que fue secretario general adjunto de la ONU, responsable del « United Nations Office of Internal Oversight Services (OIOS) », oficina para vigilar el buen funcionamiento de los servicios de este " grueso chisme " particularmente en el sector de las finanzas, y que sirvió bajo su autoridad.

Usted no esta sin saber, Sr. secretario general, que la Señora Ahlenius, cuyo itinerario profesional siempre fue irreprochable, en Suecia como en el aparato administrativo de la ONU, redactó un informe de una cincuentena de páginas sobre el estado de la organización en el sector de las finanzas, y sobre el uso de los fondos públicos en los presupuestos de los diferentes servicios.

Este informe lo señala a usted con el dedo, como principal responsable de las exacciones financieras cometidas sobre todo en su servicio, le tiene por responsable de la falta de transparencia, y va hasta decir :" señor, su acción es sin precedentes (…) Merece más que una condena "

Habilitada, de por su función a dirigir la guerra contra la corrupción en el seno de la ONU, y vigilar el buen funcionamiento de los servicios, la Señora Ahlenius escribe tener la certeza de su implicación en el desorden financiero y la falta de transparencia que sumergió su administración : " Su acción -ella dice- faltó de transparencia y no respeto las reglas de la auditoría ", antes de concluir : " Lo siento tener que decir que el secretaría general entra en una fase de decadencia, se hunde completamente y me parece que no podrá ser socorrido mas".

Frente a este informe usted observó un mutismo total, pero sin embargo aunque ignorándolo completamente, ordenó que desapareciera de la pagina Web de las Naciones Unidas en las 48 horas después su puesta en línea [ Réseau Voltaire consiguió este documento para usted. Es descargable bajo esta página].

Si se tuvo eco de este informe, lo debemos a un puñado de periodistas que lo leyeron, aunque no lo acompañaron de la campaña mediática que merecía, ni mismo lo interrogaron a usted sobre el sujeto, de miedo posiblemente, de poner en marcha un proceso que podría abrir el expediente de la corrupción generalizada que se ha desarrollado en el seno de su administración en detrimento de los intereses de los pueblos del mundo.

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Acuérdese, Señor secretario general, que la Señora Ahlenius, justo después volver en su país natal, y en respuesta a la publicación de este informe en agosto de 2010 que coronó su mandato de 5 años, le dedicó un libro escrito en común con el periodista sueco Nialas Ekdal.

En esta obra titulada Sr. Hasard, el deterioro de la ONU bajo la dirección de Ban Ki-moon [1], los autores detallaron la multitud de las exacciones, que privan la ONU del mínimo vital de credibilidad.

Lo cualifican a usted de incompetente y de corrupto, echando así el descrédito sobre toda su actividad profesional.

Señor secretario general,

Naturalmente este libro, asi como el informe, tuvo su parte de ataques disimulados, que contribuyeron a asfixiarlo completamente sobre el plan mediático. Usted no esta sin conocer las fuerzas ocultas que combaten la verdad defendida por la Señora Ahlenius? Son las que lo protegen a usted, Señor secretario general.

Cómo un ladrón como usted se atreve a hablar de reformas?

Es posible que usted no tenga la costumbre de ser el objeto de críticas tan directas, tan vivas, tan verdaderas, pero tendrá que acostumbrarse. De un punto de vista moral, usted no tiene ninguna legitimidad para dar, de ninguna manera, lecciones de reformas a quienquiera. Esto sería divertido de aprovechar de su discurso sobre de la necesidad de reformas para exigir la misma renovación, en primero, en la ONU. El primer paso en esta dirección podría ser su convocatoria por una comisión de investigación, la cual podría traducirle delante un tribunal competente. El mundo necesita un nuevo Nuremberg para juzgar los crímenes de corrupción y el pillaje de los bienes de los pueblos. Que piensa usted de esto?

Los bienes públicos que según la Señora Ahlenius, usted hizo ilegalmente uso, pertenecen a los pueblos del mundo, cuyos gobiernos financian su organización y pagan su salario, a usted así como a todo el personal de la ONU.

Por otro lado es interesante de ver, que los gobiernos que pretenden constituir un bloque de resistencia contra el embargo de los Estados Unidos sobre la ONU, y que le acusan de actuar al sueldo de Washington, evitan pedir la formación de una comisión de investigación sobre las acusaciones llevadas contra su persona por la Señora Ahlenius! Y ahora, (es el colmo!), los papeles se encuentran invertidos cuando usted se permite prodigar lecciones sobre las reformas!

Señor secretario general,

Algunas horas antes de su llegada en Beirut usted nos prometió nombrar a un nuevo Procurador general en el Tribunal Especial para Líbano (TSL) en la plaza del juez dimitido Daniel Bellemarre.

Díganos entonces, cuál sería la naturaleza de jueces nombrados por una persona tan controvertida como usted? Que podemos esperar de una justicia administrada por jueces nombrados por una persona que fue cogida con las manos en la masa por su propio secretario general adjunto?

Es que es esto "el más alto grado de profesionalismo y de transparencia" que nos prometió fuego el presidente Antonio Cassese ?

Señor secretario general,

En nombre de cual sabiduría se ha callado usted, frente a las acusaciones formuladas por la Señora Ahlenius? Fue porque usted cualifica de " crimen de honor " o " crimen político " el hecho de dilapidar el dinero que no nos pertenece ?

O por temor a exponer este expediente delante el mundo entero ?

Para una primavera de la ONU

Imaginemos a la inversa que algunos países se metan a exigir la formación de una comisión de investigación y que las pruebas de su implicación sean confirmadas así como las de los otros dirigentes de las Naciones Unidas.

Entonces nos encontraríamos en el umbral de un período que justificaría la denominación " Primavera de las Naciones Unidas " ?

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Terje Rød-Larsen ha sido forzado de dimitir de sus funciones ministeriales en Noruega porque había falsificado sus declaraciones de modo a no pagar impuestos desde hace 10 años. A la vista de sus calidades de falsificador, fue nombrado a las Naciones Unidas.

Terje Rød-Larsen el falsario

Señor,

Parece que su fidelidad hacia sus protectores se manifestó por la presencia a sus lados en Beirut, del coordinador en Líbano, Señor Terje Rød-Larsen, el cual se niega a reconocer que Israel, que considera como su segunda patria, a acumulado con arrogancia delante el mundo entero, más de 10 000 violaciones flagrantes de las resoluciones sin embargo pertinentes, de su ONU.

El señor Rød-Larsen se contenta con hablar " de incursiones " y no " de actos de guerra de agresión ". La diferencia entre los dos es enorme, fuendo que según la sentencia del Juicio de Nuremberg, la guerra de agresión representa "el crimen internacional supremo" y expone sus autores a persecuciones para crimen de guerra ante el tribunal internacional.

Podría posiblemente usted ignorar, como el gobierno libanés y la delegación permanente de Líbano en la ONU, la diferencia entre "incursión" y "actos de guerra de agresión" ?

Su coordinador en Líbano, Señor Rød-Larsen ciertamente no lo ignora pero seguramente oculta esta realidad para evitar toda referencia al crimen internacional supremo, lo que tendría como consecuencia la prosecución de los dirigentes israelíes para crímenes de guerra agravados de reincidencia, por la razón que estos actos de "guerra de agresión" batieron todos los récords en los anales de las guerras y de los conflictos.

Me contentaré con esto, Señor secretario general, excusándome por no acabar mi letra con la presentación de mis respetos y de mi consideración, en la espera de los resultados de una investigación verdadera sobre el informe y la obra de la Señora Inga-Britt Ahlenius, a quien pido aceptar mi consideración muy alta y mi respeto profundo.

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Por qué el presidente Calderón puede ser enjuiciado

lunes, 20 de febrero de 2012.

Por José Martínez M.|CONTRACOLUMNA

El presidente Felipe Calderón se encuentra en un brete. Puede ser el primer presidente mexicano que sea juzgado por una corte internacional por delitos de lesa humanidad ante los resultados de la guerra contra las drogas. En México también el presidente Calderón podría enfrentar un juicio porque al margen del Senado de la República, su gobierno suscribió un acuerdo bilateral que permite a fuerzas federales estadounidenses actuar armados en territorio mexicano, en violación flagrante a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Con el presidente Miguel de la Madrid se dio la autorización para que la Agencia Antidrogas (DEA) estableciera equipos de intervención en las bases aéreas de reacción inmediata, ubicadas en territorio nacional, cuatro de ellas establecidas en Mérida, Guadalajara, Monterrey y Hermosillo.

Como ocurrió con algunos de sus antecesores, con Felipe Calderón se reconfirmó la fatídica premisa de Robert Lansing, el poderoso secretario de Estado de los Estados Unidos en el gobierno del republicano Calvin Coolidge, el presidente número 34 en la historia de Estados Unidos y quien ejerció su mandato desde la Casa Blanca del 2 de agosto de 1923 al 4 de marzo de 1929.

Robert Lansing sentenció: “México es un país extraordinariamente fácil de dominar, porque basta con controlar a un solo hombre: el presidente”. (America Magazine Archives The tablet Magazine 5 de febrero de 1924).

En efecto, así ha ocurrido con Felipe Calderón. Por eso toma vital importancia el trabajo del jurista Juan José Mateos Santillán, en su ensayo La Guerra contra las drogas, la geopolítica y el miedo. En el que se apoya este análisis.

Desde que los civiles arribaron al poder, ningún presidente mexicano había osado vestir el uniforme militar, Calderón lo hizo y rompió viejos atavismos en un claro mensaje belicoso. Era una señal inequívoca de que su gobierno estaba en guerra contra el narco. Carente de legalidad y legitimidad, Calderón se apoyó en las fuerzas armadas y arrastró al país a una aventura sin precedentes, que le ha costado al país ríos de sangre y cuyo gobierno puede concluir con más de 60 mil muertos en su guerra contra el narcotráfico.

Después de que dos diarios de Estados Unidos, The Washington Post y The Houston Chronicle, dieran a conocer hace unos días que existen acuerdos entre ambos países que permiten a un número indeterminado de agentes estadunidenses operar armados en México, se pudo confirmar que éstos cuentan con el beneplácito del gobierno del presidente Calderón para que puedan portar armas a lo largo del territorio mexicano.

El portavoz de la embajada de México en Washington, Ricardo Alday confirmó que las fuerzas de seguridad mexicanas están “tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de todos los agentes extranjeros en México”, y agregó: “Por razones obvias, no voy a entrar en los detalles”.

No es necesario adivinar los entuertos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Contracolumna ha podido establecer cómo desde el sexenio foxista, México y Estados Unidos acordaron colaborar en materia de inteligencia estratégica cuando Jorge Castañeda se desempeñaba como canciller.

Tras varios años de negociaciones, con el beneplácito del presidente Calderón, y pese a la reticencia del Ejército y la Marina, desde agosto de 2010 vienen operando abierta y libremente en territorio mexicano más de dos centenares de agentes estadounidenses de nueve agencias de espionaje del vecino país. Bajo la cobertura de una denominación equívoca (Oficina Binacional de Inteligencia), el gran centro de espionaje de Washington funciona en un edificio ubicado en la avenida del Paseo de la Reforma, en la ciudad de México, muy cerca de la embajada estadounidense.

Dos periodistas de The Washington Post, Dana Priest, ganadora de un Pulitzer, quien dedicó dos años en colaboración con William Arkin a una minuciosa investigación sobre la nueva política de espionaje del gobierno estadounidense tras el atentado del 11 de septiembre de 2001, no hace mucho revelaron un sofisticado sistema de operaciones clandestinas tan complejo y secreto que “en realidad nadie sabe si funciona” y cómo se extiende hasta México.

El servicio de inteligencia es tan grande y “nadie sabe cuánto cuesta, cuánta gente emplea, cuántos programas existen dentro de él o cuántas agencias hacen las mismas tareas”, según la investigación periodística. “Después de nueve años de gastos y crecimiento sin precedentes el resultado es que el sistema creado para mantener protegido a Estados Unidos es tan grande que es imposible determinar su eficacia”.

“Los analistas que descifran, traducen y resumen los documentos y conversaciones obtenidos por los espías dentro y fuera del país publican unos 50 mil informes de inteligencia cada año, a muchos de esos informes nadie les hace caso”.

Muchos de esos reportes tienen que ver con México donde bajo el pretexto de la guerra contra el narco y la porosa frontera mexicana, que puede facilitar el paso de terroristas, se decidió ubicar la oficina más grande fuera de Estados Unidos, con el mayor número de agentes encubiertos y casi una decena de agencias encargadas de la seguridad nacional de la Unión Americana, contando con el apoyo tácito del gobierno del presidente Calderón.

Durante la quinta reunión bilateral en la que estuvieron los secretarios de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, y de Economía, Bruno Ferrari, el jefe de la Oficina de la Presidencia, Gerardo Ruiz Mateos; el director general del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), Guillermo Valdés, y la coordinadora general de Comunicación Social, Alejandra Sota, el presidente Calderón en la conferencia conjunta con el presidente Barack Obama, se comprometió a cancelar “cualquier posibilidad de modificar las leyes para permitir que agentes de Estados Unidos comisionados en territorio mexicano porten armas”, como pretendía el presidente Obama a partir del incidente en que perdió la vida el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduana, Jaime Zapata.

Calderón dijo en ese encuentro que todo se limitaría al intercambio de información y apoyo técnico, pero resultaron falsas sus palabras. Los agentes comisionados en territorio mexicano actúan armados y una decena de agencias de espionaje y seguridad de Estados Unidos operan libremente bajo un suspicaz acuerdo en el marco del establecimiento de una Oficina Binacional de Inteligencia.

Es innegable que el gobierno de Felipe Calderón inició una guerra que de entrada sirve para proteger los intereses norteamericanos, asociados a los altos consumos de droga en aquellos parajes y, a la vez, genera mayores riesgos de consumo entre la población mexicana al cambiar la naturaleza del trasiego tradicional por la de control de los espacios de tránsito.

Dentro de este esquema, el análisis de algunos aspectos constitucionales y de legalidad resultan importantes para entender los aspectos internos que llevan al presidente Calderón a mantener su estrategia y extenderla para el próximo sexenio.

Si bien Robert Lansing, el poderoso secretario de Estado, había sentenciado que era fácil dominar a México solo controlando al Presidente, el jefe de la diplomacia estadounidense advertía también que para mantener un control absoluto de nuestro país, “la solución necesitaba más tiempo: debemos abrir a los jóvenes (mexicanos) ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y el respeto al liderazgo de Estados Unidos. Con el tiempo esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes y eventualmente se adueñarán de la Presidencia, sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un solo tiro, harán lo que queramos. Y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros”.

Aunque Calderón sólo estudió una Maestría en Administración Pública por la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, fue más fácil controlarlo que lo que suponía Robert Lansing. El hecho es que Calderón terminó enredado en una cadena de equivocaciones y complicidades, sometido su gobierno y el país al yugo estadounidense.

Para empezar, en su guerra contra el crimen organizado, el presidente Calderón recibió del Congreso de la Unión una serie de elementos, como el arraigo domiciliario, un asunto que bien estudiado implica un conjunto de medidas autoritarias y poco propias de un régimen democrático, cuando en realidad son instrumentos característicos de las dictaduras, o del “derecho penal del enemigo”.

Habría que subrayar que la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación ha tergiversado la prohibición categórica y expresa de la Constitución por una jurisprudencia arbitraria al autorizar o validar la salida de las tropas de sus cuarteles para combatir al narco.

El artículo 129 de la Constitución establece que: “En tiempos de paz, ninguna autoridad militar puede ejercer más funciones que las que tengan exacta conexión con la disciplina militar. Solamente habrá comandancias militares fijas y permanentes en los castillos, fortalezas y almacenes que dependan inmediatamente del Gobierno de la Unión; o en los campamentos, cuarteles o depósitos que fuera de las poblaciones, estableciere para la estación de las tropas”.

Es así que la guerra contra el narco tiene una cara real y otra formal o jurídica, pues es claro que desde el punto de vista legal no existe una guerra declarada.

En el campo de la realidad se enfrenta una verdadera guerra que tiene repercusiones mediáticas evidentes por el número de bajas, pero bien estudiadas las repercusiones jurídicas pueden ser trascendentales.

El presidente Calderón se dio cuenta muy tarde que su estrategia de hablar de una guerra le iba a traer consecuencias, pues estamos en el caso de una guerra no declarada por el Congreso de la Unión y fuera de las funciones constitucionales del ejército, lo que en un futuro no muy lejano podría implicar responsabilidades para los culpables de estos extremos, bien sea por violaciones a los derechos humanos, bien sea por crímenes contra la humanidad o por abusos y excesos de poder.

El Artículo 73 Constitucional dice: “El Congreso de la Unión tiene facultad: XII. Para declarar la guerra, en vista de los datos que le presente el Ejecutivo”.

En este caso, la guerra la declaró el Ejecutivo con todas las consecuencias legales a que tenga lugar.

Lo que está claro es que en el caso mexicano las violaciones a la Constitución son notorias, de suerte tal que para remediar el problema, se incluye la conducta inconstitucional dentro de la Constitución y el poder solucionar su problema de abuso de poder o de violaciones sistemáticas a la Constitución, constitucionalizando los abusos de poder.

Ese fue el camino que obligó a elevar a rango constitucional una medida propia de las dictaduras o de la Inquisición, el arraigo domiciliario.

En víspera de terminar el sexenio de Calderón hay factores fundamentales que mueven a su gobierno: buscar una legislación aun cuando sea retroactiva, que legalice y legitime las acciones inconstitucionales en que incurrió su gobierno.

Buscar mediante mensajes mediáticos y foros de diálogos constantes y sistemáticos la sociabilización y aceptación de las estrategias contra el crimen organizado para argumentar posteriormente que se actuó por mandato popular y no como se hizo en realidad.

Crear la necesidad de mantener el Ejército en las calles a partir de la combinación de las teorías del miedo y del shock.

Habría que profundizar en que la mayoría de los países aceptan la transmisión de la soberanía a la autoridad o a un ente abstracto que puede ser el orden normativo, sin embargo, los debates en el Congreso Constituyente de 1823-1824 dejaron perfectamente en claro que en México no se acepta trasladar la soberanía al Presidente o al Congreso, según el artículo 39, en relación al 40 y 41, todos ellos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

De esta forma se concreta una aplicación de la soberanía poco difundida y debe entenderse que cualquier ocultamiento de información para el soberano es un acto de usurpación de esa soberanía y según la naturaleza de la información, pudiera ser que hasta de traición a la patria.

En la guerra contra el narco quedan algunas cuestiones de profundidad: El poder judicial no debió ser convocado, pues el mandato que le confiere la Constitución es de imparcialidad para administrar justicia y no el de comparsa del Presidente en ninguna cuestión de administración de justicia.

El Congreso de la Unión o al menos eso parece, suplantado en su calidad de representante legal y legítimo del pueblo de México, sin considerar la negativa de los líderes de los principales partidos políticos representados en el Congreso de la Unión de no asistir a las convocatorias del Presidente para no hacerle el juego a la representatividad alternativa.

La posición del Presidente es una posición periodísticamente correcta, sin embargo, la Constitución otorga en su división de poderes la representatividad popular al Congreso de la Unión.

Es evidente la apuesta del presidente Calderón, mantener una estrategia mediática que convenza paulatinamente a la mayor parte del pueblo para que acepten no solamente la guerra contra el narco; sino que la estrategia de mantener al Ejército en las calles, limitar garantías y establecer un sistema más autoritario es la respuesta correcta y única aceptable.

El resultado de la estrategia de Calderón se verá reflejado en las urnas. Sobre su futuro, es evidente que es incierto y que es probable que se le someta a un juicio por crímenes de lesa humanidad y violación a los derechos humanos.

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Los rostros de Nazar Haro

viernes, 27 de enero de 2012.

El exdirector de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), Miguel Nazar Haro. Foto: Renato IbarraMÉXICO D.F., (apro).- Víctima de un coma depresivo, la noche de ayer falleció a los 87 años de edad, el exdirector de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), una de las corporaciones más temibles en la historia policiaca del país, Miguel Nazar Haro.

De acuerdo con amigos y familiares del hombre que combatió las guerrillas urbana y rural en la década de los setenta y principios de los ochenta y a quien se responsabiliza de la desaparición de Jesús Ibarra Piedra, hijo de la actual senadora del PT y dirigente del grupo Eureka, Rosario Ibarra de Piedra, la pérdida de su esposa acentuó sus enfermedades y finalmente ayer, a las nueve de la noche, murió, en compañía de sus hijos.

En junio de 2005, Nazar Haro la desaparecida Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado –creada en el gobierno de Vicente Fox–, lo incriminó en la desaparición de seis integrantes de la Brigada Campesina de Los Lacandones, registrada el 18 de noviembre de 1974.

No obstante, un año más tarde, en septiembre de 2006, un juzgado federal lo absolvió. El Juzgado Cuarto de Distrito en materia penal, con sede en Nuevo León, consideró que el Ministerio Público federal no logró acreditar la existencia del cuerpo del delito ni la probable responsabilidad.

En febrero de 2004 fue detenido e internado en el penal del Topo Chico en Nuevo León. Sin embargo, debido a que la ley le permite a las personas mayores a 70 años el beneficio de la prisión domiciliaria, fue trasladado a la Ciudad de México.

A continuación se reproduce íntegramente un reportaje publicado por el semanario Proceso en febrero de 2004 (número 1425) sobre las andanzas del quien llegó a convertirse en el más temido policía político del país.

Lo último que vieron algunas de sus víctimas fueron sus ojos verde acuoso. Su mirada helada. Para muchos compañeros de sus épocas de represión, Miguel Nazar Haro fue policía ejemplar, investigador sin par. Para quienes se confrontaron con el sistema, el hombre que por el momento está en la prisión de Topochico ha sido la crueldad sin nombre, la que no tiene límites para torturar y matar. En todo caso, es simplemente el estilo Nazar.

Su “gusto por la investigación” surgió de las series policiacas que solía ver en la televisión, particularmente las estadunidenses Mike Hammer y La cuerda floja.

Era la década de los sesenta cuando, a los 26 años de edad, Miguel Nazar Haro eligió su futura ocupación. Se incorporó al antiguo Servicio Secreto de la policía capitalina, y muy pronto, “debido a su eficiencia”, fue comisionado como escolta de los padres del entonces candidato electo a la Presidencia, Gustavo Díaz Ordaz.

Ese vínculo con el poder político sería su trampolín en la carrera elegida: Por recomendación de los padres de Díaz Ordaz, Nazar Haro ingresó más tarde a la temible Dirección Federal de Seguridad (DFS), donde permaneció hasta su extinción, en el sexenio de la llamada Renovación Moral de Miguel de la Madrid.

Durante su estancia en la corporación, tomó cursos en Panamá y Estados Unidos, se especializó en contrainsurgencia y escaló todas las posiciones de la DFS, hasta convertirse en su penúltimo director, en el período 1978-1982.

Del paso de Nazar Haro por la DFS, Proceso reproduce a continuación algunos documentos públicos sobre la forma como se convirtió en una de las piezas clave del aparato represivo del Estado en los años setenta y principios de los ochenta.

En 1972, cuando ya era subdirector de la DFS, Nazar Haro recibió instrucciones de su jefe, Luis de la Barreda Moreno, de trasladarse a Jalisco y coordinarse con las autoridades municipales, estatales y militares para poner fin a la ola de asaltos bancarios que se había desatado en la entidad.

Según consta en el reporte que De la Barreda hizo llegar al entonces secretario de Gobernación, Mario Moya Palencia, Nazar planteó -durante su reunión con el gobernador Alberto Orozco Romero; el procurador general de Justicia del estado, Alberto Rosas Benítez; el jefe de la policía municipal, coronel Jesús Ahumada Mercado, y el teniente coronel Francisco Quirós Hermosillo, entre otros funcionarios- la necesidad de trabajar de manera coordinada, sin celos y sin envidias, porque de otra forma, advirtió, sería imposible proporcionar seguridad a los bancos.

Nazar recomendó, así mismo, delimitar zonas, seleccionar al personal más capacitado y coordinarse con el Departamento de Tránsito para que éste activara una luz roja en cada asalto bancario con el fin de hacer más difícil la huida de los delincuentes. Además, sugirió sobrevolar las zonas más críticas, sobre todo en horas hábiles.
Confiado en la eficacia del subdirector de la DFS, el gobernador Orozco Romero ordenó a los jefes de las dependencias policiacas poner en práctica todas las recomendaciones formuladas por el experto en el combate a la guerrilla.

El negociador
Aparte de asesorar y reorganizar corporaciones policiales en distintos puntos del país, esta pieza relevante de la guerra sucia cumplía, así mismo, funciones negociadoras con grupos guerrilleros.

Como ocurrió, por ejemplo, el 22 de mayo de 1973, cuando varios guerrilleros secuestraron un avión en el aeropuerto de la Ciudad de México, donde viajaban “maestros, estudiantes, ingenieros, amas de casa y empleados de origen venezolano”.

Por instrucciones del entonces secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, Nazar Haro se concentró en la negociación con los aerosecuestradores que, dijo, “pretendían cometer un acto terrorista en territorio nacional”.

Escrito por el propio Nazar Haro, el parte informativo precisa que después de que el gobierno venezolano se negó a ceder a las pretensiones de los “terroristas”, él logró persuadir a éstos para que se refugiaran en Cuba.

“Luego de un intenso diálogo con el suscrito -prosigue el relato de Nazar- y haciendo uso de las mismas terminologías revolucionarias para la fácil comprensión mental, ideológicamente hablando, aceptaron viajar con destino a la República de Cuba, aunque tenían temor de ser interceptados por una nave de la Fuerza Aérea Venezolana.”

Conforme a su versión, para persuadirlos tuvo que decirles que él viajaría con ellos hasta La Habana. “Lo hice con el único propósito de evitar una desgracia y para que no se ‘mancillara nuestra soberanía’”.

Y añade que, “ya convencidos con la propuesta y con la confianza de los pasajeros, todos de nacionalidad venezolana, se emprendió el viaje, realizando el suscrito una labor psicológica para el dominio mental de los secuestradores y evitar el peligro de que en un momento de desesperación los terroristas pudieran causar una tragedia en la que perdiera la vida gente inocente”.

En su escrito, Nazar hace un perfil de los cuatro aerosecuestradores, entre los cuales se encontraba una mujer de aproximadamente 20 años de edad.

“El jefe de grupo de esta organización, que dijo llamarse Punto Cero, era un individuo de 23 años de edad, aproximadamente, quien se sentía orgulloso de haber estado procesado y haber logrado el indulto del presidente de su país.”

Según el entonces subdirector de la DFS, el “terrorista” planeó el secuestro del avión no tanto por cuestiones ideológicas, sino por “la vanidad que lo consumía al saber que todo mundo estaría al tanto de su faena”.

Continúa: “El control mental a esta persona era fácil, pues sólo había que alabarlo. Su fisonomía no era ciento por ciento latina, parecía francés o italiano; su estatura era de 1.67 metros, delgado, y de inteligencia regular, puesto que sobre sus decisiones se imponían las de sus compañeros y, dado su complejo, no se atrevía a refutarlas. Más bien, buscaba que el suscrito lo apoyara en sus razonamientos”.
Después de hacer la descripción física y psicológica de los otros tres aerosecuestradores, Nazar destaca que para doblar la voluntad de los “terroristas” asumió diferentes personalidades: amistosas, de mando, de conocimientos revolucionarios, de experiencias tácticas, de abanderado libertador, de bromista y de sentimental.

“Los pasajeros asumieron una actitud de confianza a México y a sus gobernantes, y viajaron con suma tranquilidad al imaginarse en todo tiempo que los guerrilleros ya no serían capaces de cometer un acto terrorista yendo a bordo de la nave un ciudadano mexicano, cuya presencia había sido garantizarles su arribo a la República de Cuba, sin atentados exteriores de parte de las fuerzas del orden. Y uno a uno de ellos agradecían la actitud asumida por el gobierno de México al exponer la vida de un ciudadano para garantizar su seguridad.”

En la parte final de esa historia, Nazar refiere la buena recepción que los secuestradores tuvieron por parte de las autoridades cubanas y los encuentros que él sostuvo con diplomáticos mexicanos acreditados en Cuba, donde, afirma, observó carencias y tristeza del pueblo.
El torturador
Otro de los documentos de la DFS en poder de Proceso recrea una nueva cara de Nazar.

Fechado el 22 de enero de 1975 y firmado por el director de la DFS, capitán De la Barreda Moreno, ese informe daba cuenta de una denuncia penal contra Nazar Haro y Julián Slim Helú -hermano de Carlos Slim Helú- por los presuntos delitos de “privación ilegal de la libertad y los que resulten”.

La querella fue interpuesta por Manuel López Mateos, hermano del expresidente Adolfo López Mateos, quien el 29 de noviembre de 1974 fue detenido por agentes de la Federal de Seguridad por su presunta relación con el grupo subversivo Unión del Pueblo.

De la Barreda aseguraba que en el domicilio de Manuel López Mateos -quien al ser interrogado dijo tener 29 años, ser soltero y haber nacido en el puerto de Veracruz-, se encontró “vasta documentación y propaganda de diversas organizaciones subversivas”.

Según el informe, Manuel declaró que era profesor de matemáticas en la Facultad de Ciencias de la UNAM, “donde siempre se ha ostentado como elemento revolucionario y ha participado en diferentes movimientos de agitación auspiciados por el Comité de Lucha de la Facultad de Ciencias”.

El director de la DFS mencionaba, así mismo, que Manuel López Mateos fungió, en múltiples ocasiones, como intermediario en la difusión de propaganda y literatura subversiva entre el estudiantado, valiéndose del ascendiente que le daba su carácter de maestro universitario.

Y remachaba:

“Al agotarse el interrogatorio, Manuel López Mateos fue puesto en libertad a las 20:00 horas del mismo día de su detención.”

Lo que no incluyó De la Barreda en el parte oficial fue la brutal golpiza que, durante el interrogatorio, presuntamente propinaron Nazar Haro y Slim Helú al hermano del expresidente Adolfo López Mateos, hecho que dio origen a la averiguación previa 8430/SC/74.

En uno de los dos citatorios judiciales que el Ministerio Público remitió a la DFS en enero y febrero de 1975 para que se presentaran a declarar Nazar Haro y Slim Helú, hay una nota en la que se alcanza a leer lo siguiente: “El día de hoy (27 de febrero de 1975) se habló telefónicamente con el director general de Averiguaciones Previas para comunicarle que por orden superior no se va a comparecer en la Mesa 15″.

Para 1978, el creador de la Brigada Blanca había acumulado una serie de denuncias en su contra. Varias autoridades gubernamentales habían sido puestas sobre aviso en torno de los excesos cometidos por Nazar y sus hombres, e inclusive organismos internacionales promotores de los derechos humanos habían entregado al secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, las pruebas de que al menos tres altos funcionarios instigaban y cometían personalmente “actos de violencia, tortura y tratos inhumanos degradantes” contra presos políticos.

Uno de ellos era, desde luego, Nazar Haro, quien llegó a tener mala fama inclusive en círculos militares.

Los conflictos
Por ejemplo, el 5 de junio de 1978, el comandante de la IX Zona Militar de Culiacán, Sinaloa, general Alberto Quintanar López, detuvo al agente de la DFS Miguel Ángel Herrera Armenta cuando éste se hallaba acompañado de una “madrina” de la Policía Judicial Federal.
Según el parte que rindió el comandante de la DFS comisionado en esa plaza, Esteban Guzmán Salgado, el general Quintanar se comunicó con él telefónicamente y le ordenó presentarse de inmediato en su oficina o de lo contrario procedería a detenerlo. Y le notificó que había arrestado a varios elementos de la DFS con drogas, armas y dinero.

Guzmán Salgado contestó al oficial del Ejército que si les había encontrado droga, que procediera a consignarlos ante las autoridades correspondientes porque en la Federal de Seguridad no se toleraban ese tipo de conductas.

Por su parte, el general Quintanar advirtió al comandante de la DFS que si no se presentaba en el cuartel de inmediato, enviaría a un grupo de soldados por él.

A regañadientes, Esteban Guzmán se trasladó al cuartel militar, donde el comandante de la IX Zona Militar le explicó las razones de la detención, le entregó los objetos encontrados al agente Herrera Armenta -incluidos 20 gramos de cocaína-, y le dijo que se lo llevara, que la ropa sucia se lavaba en casa.

En contrapartida, Herrera Armenta hizo un relato de los hechos muy distinto. Dijo que fue detenido con lujo de violencia, que los soldados le vendaron los ojos y le ataron las manos, y que el general Quintanar, en aparente estado de ebriedad, le soltó: “¿Conque quería pelea el puto de Nazar?, pues ya la está teniendo”.

Según el agente de la DFS, el oficial del Ejército, pistola en mano, le preguntó de cuánto eran las cuotas que cobraba la DFS por las casas de juego en Los Mochis, Culiacán y Mazatlán. “Si quiere información, comuníquese con mis superiores”, le habría respondido Herrera.

Posteriormente, el general Quintanar le informó que le había dado 2 millones de pesos a Nazar para que diera de baja o cambiara de plaza a su hijo, Andrés Quintanar Reyna. “Dile al mierda de Nazar que si es tan hombre, que venga y me la va a persignar. Quería llevarse a mi hijo a la Brigada (Blanca), a ese nido de ratas, para matarlo. Pero si algo le pasa a mi hijo, yo voy a saber quién fue y no quedará ningún familiar del que lo haga”.

El agente de la DFS fue enseguida metido en otro cuarto, donde un teniente le aseguró estar al tanto de las cuotas que la DFS cobraba en las casas de juego y de prostitución. “Yo sé todo lo que ustedes están haciendo, hijos de su chingada madre, porque yo también he estado en la Brigada. Ojalá me dé carta abierta el general Quintanar para que te parta la madre y desaparecerte. No serás el único. Les tengo un chingo de ganas a los de la Federal de Seguridad”.

Antes de soltarlo, el general Quintanar volvió a encararlo: “Mira, dile a Nazar que la ropa sucia se lava en casa, que si quiere algo conmigo, que venga”.

No fue sino hasta el año pasado que se libró una orden de aprehensión en contra de Nazar Haro por su presunta responsabilidad en la detención y desaparición de Jesús Piedra Ibarra, ocurrida en 1975. Y el 18 de febrero último fue detenido en el sur de la Ciudad de México y trasladado a Monterrey, donde deberá enfrentar su proceso.

Pero Nazar Haro -hijo de padre libanés y madre veracruzana- esperaba algo más que la cárcel. “Mejor mátenme, comandante, esto es injusto, me desilusiona que yo haya dado mi vida a la nación y a la patria y me hagan esto”, reclamó a los agentes de la Agencia Federal de Investigaciones que lo detuvieron.

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Muere Nazar Haro sin haber sido castigado por sus crímenes

Miguel Nazar Haro en un retrato de 1976. Foto: Archivo

MÉXICO, D.F., (apro).- La noche del jueves murió a los 87 años de edad Miguel Nazar Haro, extitular de la Dirección Federal de Seguridad.

Familiares del exfuncionario notificaron al programa “Primero Noticias”, conducido por Carlos Loret de Mola, que el deceso ocurrió a las nueve de la noche.

Miguel Nazar Haro fue uno de los responsables de la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968 en la ciudad de México.

La Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado lo incriminó en la desaparición de seis integrantes de la Brigada Campesina Los Lacandones en 1974.

También fue acusado de la desaparición de Jesús Piedra Ibarra, hijo de la senadora Rosario Ibarra de Piedra.

Enfrentaba cargos por los delitos de privación ilegal de la libertad equiparable al secuestro.

A Miguel Nazar Haro se le ubica como el ejecutor de la “Guerra Sucia” en México y de la persecución contra militantes de izquierda.

A pesar de las evidencias en su contra, en 2006 fue liberado por un juez federal y no cumplió condena por sus crímenes.

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Libia, la verdad que se supone no debes conocer

miércoles, 9 de noviembre de 2011.

libialaverdadquesesuponea

Red Voltaire

En 1951 antes que Gadafi llegara, Libia era el país más pobre del mundo. Después de cuatro décadas de Gadafi y antes de la invasión de la OTAN el 2011, (por EUA, Francia, Italia, Alemania, etc), Libia tenía el nivel de vida más alto de…África, más alto que Rusia, Brasil y Arabia Saudita.

1 – La electricidad era gratis para todos

2 – En Libia la casa es considerada un Derecho de la humanidad.

3 – Recién casados reciben el equivalente a $50 mil dólares para comprarse una casa.

4 – Todos los préstamos de cualquier clase son con 0% de interés por ley.

5- Gaddafi prometió una casa a todos antes de poner una casa para su padre y mantuvo su promesa: su padre murió sin casa.

6 – Sólo un 5% de Libia antes de Gadafi podía leer y escribir.

7- Ahora con Gadafi la educación es gratis y de alta calidad y el nivel de alfabetismo es de 83%.

8- La atención médica es gratis para todos y de alta calidad.

9 – Si los libios no pueden hallar educación o atención médica del nivel adecuado que necesitan, el gobierno les da los fondos necesarios para conseguirlos fuera del país.

10-Si los libios compran un coche, el gobierno paga el 50%.

11-El precio de la gasolina es 14 centavos de dólar el galón.

12-Cualquier libio que quiera ser agricultor recibe gratis, tierra, una casa, animales, equipo de agricultura y semillas.

13-El 01 de julio de 2011, 1.7 millones de libios marcharon en la Plaza Verde de Trípoli para protestar por el bombardeo de la OTAN. Esto es el 95% de la población de Trípoli. Libia sólo tiene cinco millones de habitantes.

14-El banco central de Libia pertenece a Libia, no como en la mayoría del mundo occidental que pertenecen a una organización de Rothchild.

15-El banco de Libia lanza moneda sin deuda.

16-Gadafi pedía pago del petróleo en otra moneda y ya no en dólares. Es en dinars africanos respaldado en oro. A esto Sarkozy, el presidente de Francia, lo llamó “un peligro para las finanzas del mundo”.

17-El primer acto de los rebeldes fue crear un nuevo banco central de propiedad del grupo europeo Rothchild. La familia Rothchild es propietaria de la mitad de la riqueza del mundo. Ese banco crea dinero de la nada, sin respaldo, para venderlo con grandes intereses y que los préstamos no se puedan pagar. Hasta nuestros hijos serán esclavos de esas deudas.

18 -Gaddafi no vendió a su gente a los bancos de Rothchild como lo hizo Obama en EUA, Sarkozy en Francia y Cameron en Inglaterra. Libia no tenía ninguna deuda con nadie.

19-¿Quién está detrás del bombardeo contra Libia? Los libios tenían mucho más que los ciudadanos de EUA, Inglaterra, Francia etc. Los libios tenían un líder que velaba por sus intereses con integridad y coraje, no obedecía los intereses de los banqueros.

20-Libia compartía su tesoro con otros países de África. Sin la tiranía de los bancos de Rothchild todos podemos vivir libres sobre la Tierra sin cargar enormes deudas con grandes intereses. Los bancos y sus políticos comprados están robando trillones de dólares, euros y libras todos los años. Fuimos globalmente esclavizados. Ahora Libia será esclavizada.

21-Se estima que más de 30 mil libios ya han sido asesinados por los bombardeos de la OTAN y por los rebeldes.

22-Gaddafi cree en la democracia directa que está en su Libro Verde….

Seif al Islam, uno de los hijos del derrocado líder libio Muamar Gadafi, que murió el 20 de octubre, declaró que encabezará la resistencia contra las fuerzas rebeldes y vengará la muerte de su padre.

"Continuamos la resistencia. Me encuentro en Libia, estoy en libertad y voy a luchar hasta el fin para vengar la muerte de mi padre", dijo Al Islam en una alocución difundida anoche por la telecadena Ar-raj que emite desde Siria.

Los partidarios del régimen de Gadafi divulgaron anteriormente por Internet una declaración en la que nombran a Seif al Islam sucesor de Muamar Gadafi y le entregan el mando de la resistencia.

Gadafi, que gobernó Libia durante 42 años, murió el jueves pasado en las cercanías de la ciudad de Sirte a manos de los rebeldes. Junto con él también murieron su hijo Muatasem y el ex ministro de Defensa.

En cuanto a Seif al Islam, logró escapar de Sirte y los rebeldes declararon en varias ocasiones haberlo capturado e incluso aniquilado, pero Al Islam siempre lo desmentía en sus alocuciones.

Según expertos, el conflicto en Libia se transformará muy pronto de una confrontación política en una discordia entre tribus. Se comenta que Seif al Islam ya cuenta con el apoyo de varias tribus que fueron leales a su padre y que están dispuestas a luchar contra los rebeldes y vengar la muerte de Gadafi.

Los rebeldes tomaron bajo su control casi todo el territorio de Libia tras casi nueve meses de combates. En agosto pasado lograron entrar en la capital del país, Trípoli, consiguiendo poner fin al régimen gadafista.

libialaverdadquesesupone2Saif al Islam Gaddafi es reconocido como el nuevo líder libio

Saif al Islam Gaddafi, hijo del fallecido Muammar Gaddafi, es reconocido por las tribus más importantes de Libia, Alqdadfa, Warfla Almgarha, como el nuevo sucesor de la Revolución en el país norteafricano.

La agencia de noticias Argelia ISP, informó que los partidarios de Gaddafi confirmaron que las mencionadas tribus libias decidieron jurar lealtad a Seif al Islam, para ser el sucesor de su padre en esta etapa de liberar a Libia de las garras de los rebeldes y la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).

Diferentes sitios de información indicaron que el hijo de Gaddafi tenía la misión de vengar la sangre de su padre.

Después de conocerse la decisión tribal, Al Islam anunció este domingo que continuará en la resistencia y la lucha contra las fuerzas de la OTAN y el nuevo régimen libio, que proclamó la liberación total del país norteafricano.

“Váyanse al infierno, las ratas y la OTAN”, citó el canal Al Arabiya un mensaje de audio de Al Islam.

“Éste es nuestro país, en el que vivimos y morimos. Seguiremos adelante con la resistencia”, agregó Al Islam, de 39 años de edad.

Las declaraciones de Al Islam desmienten las versiones de los opositores, quienes habían asegurado que tenían detenido al hijo de Gaddafi.

Sahel bajo control leal

El investigador marroquí especializado en movimientos islámicos, Mohamed Drif, explicó este sábado que la región de Sahel, una de las 13 regiones administrativas de Burkina Faso, puede quedar bajo el control de partidarios de Gaddafi.

Drif, indicó en entrevista al diario argelino El Khabar, que el primer grupo está formado por los partidarios del fallecido líder libio, miembros de la tribu Tuareg. Este grupo luchó al lado de Muammar Gaddafi y regresó al norte de Níger. Esta tribu tiene “experiencia en combate y tiene armas”, que le permite unirse a la lucha contra el nuevo poder en Libia y atacar intereses occidentales.

Un segundo grupo, que pudiera tener el control de Sahel, se compone de africanos que trabajaban y luchaban por Libia, algunos de ellos han adquirido la nacionalidad, también relacionados con Gaddafi. Este clan, según el experto, pueden organizarse para obtener beneficios económicos que les compensen por las pérdidas sufridas por la intervención imperialista.

Mohamed Drif señaló que el tercer grupo de simpatizantes puede venir de Libia y países vecinos, que se “sentirá motivado a socavar la seguridad en la región tribal”.

El investigador aclaró que no es Al Qaeda el que podría sacar ventaja de la crisis en el país norteafricano sino, los mencionados tres grupos vinculados en distinto grado con la Yamahirya Árabe Libia Popular Socialista.

La zona de Sahel va desde el desierto del Sahara a las sabanas del centro del continente y abarca el norte de Senegal y Burkina Faso, el extremo norte de Nigeria, el sur de Mauritania y Níger, el centro de Chad y Sudán, Mali y Argelia.

libialaverdadquesesupone3De cómo occidente ganó en Libia

Desde el principio de las operaciones de la OTAN contra la Libia de Gaddafi y su sistema socializante y anarquista, la prensa comercial occidental no ha dejado un solo momento de desinformar y alterar la realidad. Pero es solamente gracias a la inmensidad de la mentira vehiculada por la prensa comercial, unánime en su discurso, que poco a poco, la verdad va emergiendo dentro de toda esta calumnia y manipulación. Todo esto gracias al trabajo de investigadores, pensadores e periodistas honestos, que con su lógica, su análisis, nos instruyen y nos muestran la cara oculta de la tragedia libia.

Se pelean como los buitres sobre los cadáveres. El ministro francés de defensa dijo que le habían agarrado con un avión de combate Rafale que disparó contra el convoy en el que iba- (...) El Pentágono dijo que le habían agarrado disparando un misil Hellfire desde un Predator.
Después, un herido coronel Muamar Gadafi buscó refugio en una mugrienta alcantarilla por debajo de una autopista –un eco espeluznante del «agujero» de Sadam Husein- donde fue encontrado por los «rebeldes» del Consejo Nacional Transitorio (CNT), quienes, como era de esperar, le ejecutaron.

Abdel-Jalil Abdel-Aziz, un doctor libio que acompañó el cadáver de Gadafi en una ambulancia y que le examinó, dijo que murió de dos balas, una en el pecho y otra en la cabeza.

El CNT –que ha estado vendiendo mentiras, mentiras y más mentiras durante meses- jura que murió en un «fuego cruzado». Puede que fuera una turba. Puede que fuera Mohammad al-Bibi, que ostentaba una gorra de baseball de los Yankees de Nueva York y quien posó para el mundo entero blandiendo la pistola dorada de Gadafi, su billete quizá para recoger la considerable suma de 20 millones de dólares ofrecidos como botín por Gadafi «vivo o muerto».

Todo resulta cada vez más curioso si uno recuerda que eso es exactamente lo que la secretaria de estado de EEUU, Hillary Clinton, había anunciado en su meteórica visita a Trípoli cuarenta y ocho horas antes, que Gadafi sería «capturado o asesinado». El Hada Queenie [1] satisfizo los deseos de Clinton, que se enteró de los hechos observando la pantalla de una BlackBerry, y reaccionando con el terremoto semántico «¡GUAU!».

Para los ganadores, el botín. Todos ellos lo hicieron: la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el Pentágono y el CNT. En el momento en que una resolución de las Naciones Unidas imponiendo una zona de exclusión aérea sobre Libia se convirtió en un permiso para cambiar el régimen, el plan A fue siempre capturarle y matarle. Asesinato selectivo, esa es la política oficial de la administración Obama. No había plan B.

Deja que te proteja bombardeándote

En cuanto a la R2P («responsabilidad para proteger» a los civiles), cualquier escéptico debería aferrarse a la explicación del secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen: «La OTAN y nuestros socios han puesto en marcha con éxito un mandato histórico de las Naciones Unidas para proteger al pueblo de Libia».
Cualquiera que quiera revisar la protección de la OTAN a los civiles sólo necesita saltar a una camioneta y llegarse hasta Sirte, la nueva Faluya.

Las reacciones han sido muy instructivas. El burócrata del CNT Abdel Ghoga se fue al Coliseo del Imperio Romano y dijo: «Los revolucionarios tienen la cabeza del tirano».

El presidente de EEUU Barack Obama dijo que la muerte de Gadafi significa que «estamos viendo la fortaleza del liderazgo estadounidense por todo el mundo». Eso es como lo de «le agarramos», todo lo que uno podía esperar, considerando también que Washington pagó no menos del 80% del coste de la operación de esos ceporros de la OTAN (alrededor de 1.000 millones de dólares, que los Ocupas de Wall Street harían bien en denunciar porque ya podían haberse dedicado a crear empleo en EEUU). Qué extraño decir ahora «lo hicimos», porque la Casa Blanca dijo siempre que esto no era una guerra, que era algo «cinético». Y que ellos no iban a encargarse.

Parece que fue ese mayestático estratega de la política exterior, el vicepresidente estadounidense Jo Biden, quien resultó ser más descarnadamente instructivo que Obama: «En este caso, EEUU ha gastado 2.000 millones de dólares y no ha perdido ni una sola vida. Esta es una buena receta sobre cómo tratar con el mundo para avanzar con más rapidez que lo hicimos en el pasado».

Mundo, ya estás advertido, así es como el imperio va a tratarte a partir de ahora.

Siente de cerca mi tan humanitario amor

Por tanto, felicitaciones a la «comunidad internacional», que como todo el mundo sabe se compone de Washington, unos cuantos miembros inútiles de la OTAN y los tan democráticos centros neurálgicos del Golfo Pérsico como Qatar y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Esa comunidad, al menos, adora los resultados. La Unión Europea (UE) saludó «el fin de una era de despotismo», cuando hasta prácticamente el jueves estaban acariciando el casquete que coronaba las túnicas de Gadafi y ahora están en un sin vivir fabricando editoriales sobre el reinado de 42 años del «bufón».

Gadafi habría sido sobre todo un huésped molesto de la Corte Penal Internacional en La Haya, porque habría disfrutado recordándoles a todos los besamanos, los cálidos abrazos y los acuerdos jugosos que Occidente estaba mendigando cerrar después de que fuera promovido de «Perro Loco» (Ronald Reagan) a «nuestro hijo de puta». También iba a deleitarse detallando todos los turbios antecedentes de esos oportunistas que ahora intentan pasar por «revolucionarios» y «demócratas».

En cuanto a los conceptos del derecho internacional, yacen en una alcantarilla tan inmunda como esa en la que se refugió Gadafi. Al menos, el dictador Sadam consiguió un remedo de juicio ante un tribunal arbitrario e irregular antes de reunirse con el verdugo. Osama bin Laden fue sencillamente finiquitado, estilo asesinato, tras una invasión territorial de Pakistán. A Gadafi se lo cargaron con una mezcla de guerra aérea y asesinato.

Los buitres del poder están congestionando los cielos. Mohammed El Senusi, que vive en Londres, el heredero del trono libio (el rey Idris fue derrocado en 1969) está listo para pasar a primer plano y ha dejado bien claro ya que «es un servidor del pueblo libio y que son ellos quienes deciden lo que quieren». Traducción: Quiero el trono. Obviamente es el candidato favorito de la contrarrevolucionaria Casa de los Saud.

¿Y qué hay de todos esos burros de los think tank de Washington farfullando que este ha sido como el «momento Ceausescu» de la Primavera Árabe?
Si tan solo el dictador rumano hubiera mejorado los niveles de vida de su país –en términos de sanidad gratuita, educación gratuita, incentivos para los recién casados, etc.- en una fracción de lo que Gadafi hizo en Libia… Más el hecho de que Nicolae Ceausescu no fue depuesto con un bombardeo «humanitario» de la OTAN. Solo un idiota podía haberse tragado la propaganda de las más de 40.000 bombas «humanitarias» de la OTAN que han devastado la infraestructura de Libia hasta devolverla a la Edad de la Piedra (Conmoción y Pavor a cámara lenta). Esto nunca tuvo nada que ver con la R2P, el inmisericorde bombardeo de civiles en Sirte así lo demuestra.

Como los cuatro miembros importantes del BRIC sabían incluso antes de que se votara la Resolución 1973 de la ONU, iba de que la OTAN controlara el Mediterráneo como si fuera su lago, iba de la guerra del AFRICOM contra China y de levantar una base estratégica clave, iba de los franceses y los británicos consiguiendo jugosos contratos para explotar los recursos naturales de Libia en su beneficio, iba de Occidente ajustando la narrativa de la Primavera Árabe después de que les hubieran pillado desprevenidos en Túnez y en Egipto.

Escuchen los brutales quejidos

Bienvenidos a la nueva Libia, donde intolerantes milicias islamistas convertirán las vidas de las mujeres libias en un infierno viviente. Cientos de miles de africanos subsaharianos –todos los que no hayan podido escapar- serán perseguidos sin piedad. Se saqueará toda la riqueza natural del país. Toda la colección de misiles antiaéreos de los que se han apropiado los islamistas será una razón sumamente convincente para la «guerra contra el terror» en el norte de África se eternice. Habrá sangre, sangre fruto de guerra civil, porque Tripolitania se negará a quedarse subdesarrollada como se quedó Cirenaica.

En cuanto a todos los dictadores que quedan por todas partes, ya pueden conseguirse una póliza de seguro de vida de la OTAN S.A.; Hosni Mubarak de Egipto, Zine al-Abidine Ben Ali de Túnez y Ali Abdullah Saleh del Yemen fueron lo suficientemente listos como para agenciársela. Todos sabemos que nunca habrá R2P para liberar a los tibetanos o los uygures, ni al pueblo del GULAG monstruoso que es Myammar, o al pueblo de Uzbekistán, o a los kurdos en Turquía, o a los pastunes a ambos lados de la imperialmente trazada Línea Durand.

Sabemos también que cambiar a un mundo en el que podamos creer será el día en que la OTAN haga respetar una zona de exclusión aérea sobre Arabia Saudí para proteger a los chiíes en la provincia oriental, con el Pentágono lanzando una alfombra de Hellfire sobre esos miles de medievales y corruptos príncipes de la Casa de los Saud.

No habrá tal. Mientras tanto, es el modo habitual de acabar de Occidente, con un golpe violento de la OTAN y mil brutales e ilegales quejidos.
¿Asqueados acaso? Consigan una máscara a lo Guy Fawkes y armen la de Dios es Cristo.

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Mujeres y política/Terror y esperanza

lunes, 26 de septiembre de 2011.

Soledad JARQUÍN EDGAR

Oaxaca, México.- La violencia está instalada en México. Lo sucedido en Veracruz nos debe llenar de indignación y terror, más miedo que nunca, más indignación que antes y al mismo tiempo la parálisis permanente.

Aunado a ello, se desploman los mercados bursátiles del mundo lo que genera incertidumbre entre la población mexicana, golpeada por una elevada pobreza que pega directo en cada hogar del país, familias que por supuesto no pertenecen a la clase privilegiada: la clase política, la única con salvoconducto para “vivir mejor”.

Me angustia ver cómo funcionarios de primer nivel siguen culpándose unos a otros, lo que es cierto es que la responsabilidad de lo que hoy vivimos es una larga cadena de malas conductas, de ejercicios de poder excesivo y por supuesto de ambiciones desmedidas, todo lo cual inició hace algunos años. Escuela de los que gobernaban antes y que perfeccionaron, con rapidez inaudita, los hombres de las camisas azules y las manos negras, parafraseando a Ana Lilia Pérez, autora del libro del mismo nombre que nos revela la corrupción en PEMEX.

Unos facilitaron el crecimiento del narcotráfico, haciéndose de la vista gorda, como decimos en este país; otros impidieron la aplicación de la justicia con acciones incorrectas de investigación. Omisiones que generaron un caldo hediondo y profundo de podredumbre, provocando lo que vivimos: la impunidad total y la incertidumbre sistemática. Y en medio de todo, la ocurrencia de una guerra.

La gravedad de estos hechos es lo que vemos todos los días, saldos rojos, rojísimos por la sangre que se esparce en calles y carreteras, en comunidades pequeñas o las capitales en las ciudades más importantes del país. Nadie se escapa. Pero tampoco tenemos ninguna respuesta de las instituciones.

Hace muy poco tiempo decíamos que el narcotráfico tenía en jaque a las entidades del norte, algunas ciudades turísticas como Acapulco y Cancún, el resto vivía una paz sostenida con alfileres, pues los problemas sociales estaban siempre presentes en muchas entidades del sur y sureste del país: pobreza, migración, trata de personas, falta de inversión en el campo, el crecimiento de la dependencia alimentaria, despojo de la riqueza natural a las comunidades y muchos etcéteras.

Esta semana, hubo otra noticia, un hecho inesperado nos recordó uno de esos episodios lamentables y lastimosos de la historia reciente mexicana, esa que produce daño social, dolor colectivo, la matanza de 32 mujeres y 13 hombres en el campamento los Naranjos, comunidad de Acteal, municipio de San Pedro Chenalhó, Chiapas, un 22 de diciembre de 1997, acto salvaje e inhumano que habrían perpetrado grupos paramiliatares priistas.

Quién puede olvidar esa indolencia, esa afrenta que se colmó de impunidad, siempre desgarrador, totalmente excesivo, con tintes de exterminio contra un grupo indígena acosado, fastidiado, expulsado de su propia tierra. Un hecho que en menos de tres lustros parecía cubierto por el polvo del olvido. Sin embargo, la noticia es la demanda que en Estados Unidos se presentó contra el ex presidente Ernesto Zedillo, por omitir una advertencia.

Zedillo, hoy flamante catedrático de la Universidad de Yale, en el vecino país del norte, afirma que la acusación es una calumnia. Es más plantea la posibilidad de una venganza en su contra (¿Salinas detrás?). Las Abejas y familiares de las personas asesinadas señalaran que de ahí no salió esta propuesta de demanda, pero tampoco ven con malos ojos la posibilidad de justicia. Los abogados –que buscan la reparación de daños por 50 millones de dólares- de quienes lo demandan sostienen que existen pruebas contundentes contra el ex mandatario. La demanda se presentó en Connecticut porque es la entidad norteamericana donde vive Zedillo. Quizá como dice el obispo Raúl Vera, tal vez fuera del país haya justicia.

No se conoce el nombre de los demandantes, ya lo sabremos, lo importante es que esa acción despierta algo que en México parece estar dormida: la esperanza de justicia. Pero sabemos que respira. Y le recuerda a quienes hoy nos gobiernan y nos han gobernado que nos queda dignidad en México. La acusación contra Zedillo es parte de la memoria que aún está despierta, parte del dolor que aún respira, es parte de esa memoria rota por la violencia.

Es también un mensaje para los servidores públicos de todos los niveles y colocados en todos los escalones, pues a pesar de todo, la población mexicana o alguna parte de ella, tiene una gran intolerancia hacia la corrupción y un enorme rechazo a la impunidad, a la corrupción de quienes permanentemente violentan los derechos humanos y pretenden arrebatarnos los sueños de libertad, de justicia, de vivir en un país en paz y en igualdad de condiciones.

Que sirva, entonces este momento, para que los gobernantes de hoy, y los políticos ocupadísimos en la contienda electoral que todavía no empieza descuidando así sus tareas de gobierno, de servicio a la gente, para que pongan sus barbas a remojar. No es simple ni sencillo llegar a sus conciencias, debemos tener paciencia y darle tiempo al tiempo.

Avances y retrocesos

El libro Usos y Costumbres y Ciudadanía Femenina, de la doctora Verónica Vázquez García, presentado en el IISUABJO por especialistas Gloria Zafra, Jorge Hernández y Jaime Martínez Luna, es una forma de dar voz a las 18 presidentas municipales que por este sistema político ha habido en Oaxaca entre 1996-2000. Sobresalen las historias de esfuerzo de estas mujeres que cambiaron el devenir de sus poblaciones en medio de mucha violencia –considerando que el 40 por ciento de ellas no concluyeron-, es también un breviario de aprendizaje sobre cómo gobernar, según explicó la propia autora, quien es investigadora del Colegio de Postgraduados.

En el acto en el que estuvieron presentes un número importante de ex presidentas municipales que relatan sus procesos en el libro de la doctora Verónica Vázquez García, fue notoria la ausencia de la diputada Eufrosina Cruz, quien aunque no fue presidenta de Santa María Quiegolani, en el texto de más de 300 páginas se incluye su experiencia. El reclamo sobre su ausencia vino de una de las ex presidentas quien de pasadita dijo también que era notoria la ausencia de las funcionarias del gobierno del cambio y en especial de aquellas que tienen que ver con los asuntos de género, sin duda tenía razón.

Y justo el viernes cuando se presentó este libro, con preocupación leímos que en la población de San Antonino Castillo Velasco, la asamblea general de esa población acordó la destitución de Natalia Santiago Matías como presidenta municipal. A la munícipe se le acusó de “falta de transparencia” en la aplicación de 17 millones de pesos del presupuesto de 2011, año que por cierto todavía no termina. En realidad, esta acción se suma a las resistencias patriarcales para que las mujeres gobiernen.

En Oaxaca, este ha sido un año difícil, están pendientes los casos de Evic Julián Estrada, destituida como presidenta municipal de San Juan Lalana Choapam y de Evitelia Pacheco Ramírez, integrante del cabildo de la comunidad de Emiliano Zapata, a quien la agredieron y encarcelaron, y peor aún, amenazaron con quemarla viva.

En estos casos como en otros que se han sumado en la historia local, la violencia está presente sólo por una razón: el hecho de ser mujeres. Las resistencias al cambio siguen manifestándose. La investigadora y las propias ex presidentas sostienen que después de un gobierno encabezado por una mujer las cosas no pueden ser iguales y que cuando esto avanza ya nadie lo detiene. El problema es que de la grave violencia y de los hechos aún pendientes en la tienda de enfrente nadie se entera.

Por cierto, realizamos un recuento más minucioso de los asesinatos de mujeres en Oaxaca en los últimos 11 meses, entre diciembre de 2010 y este mes de septiembre, debemos corregir la cifra: van 65 mujeres asesinadas, sí leyó bien: SESENTA Y CINCO.

Caracolasfem.blogspot.com

Canalgentelibre.com

@jarquinedgar

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Egipto: un ejército entrenado y equipado por el Pentágono

lunes, 7 de marzo de 2011.

por Manlio Dinucci*

La manera como los medios atlantistas ilustran la situación que se vive en Egipto hace ver la insurrección popular como una guerra civil y sitúa al ejército en posición de árbitro, lo cual es falso. El régimen del presidente Hosni Mubarak y su ejército son fruto de la política de Estados Unidos en la región y del apoyo incondicional de Washington a Israel.

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Vista de la tribuna de los oficiales superiores durante los ejercicios Bright Star 05/06 en Mubarak Military City. El ejército egipcio es entrenado y equipado por Estados Unidos para garantizar la paz separada entre Egipto e Israel.

La imagen de los tanques que vigilan los puntos clave del Cairo, rodeados por la marea de manifestantes, resulta emblemática. Son tanques M1A1 Abrams, los terribles tanques estadounidenses de última generación, fabricados en Egipto en base a un acuerdo de coproducción.

Esos tanques muestran hasta qué punto ha participado Estados Unidos en la construcción de las fuerzas armadas egipcias y el grado de confianza que depositó en el régimen de Mubarak.

En 30 años, Washington le proporcionó ayudas militares que, según las cifras oficiales, se elevan a 60,000 millones de dólares, a los que se agregan otros financiamientos secretos.

Hoy en día, el régimen de Mubarak recibe anualmente de Estados Unidos unos 2,000 millones de dólares, cifra que lo sitúa entre los principales beneficiarios de la ayuda estadounidense, después de Israel.

La mayor parte de esa suma se destina a la compra de armas en Estados Unidos. Como el valor esas compras sobrepasa las posibilidades financieras del gobierno egipcio, este último ha ido acumulando una deuda con Estados Unidos. Pero Washington ha sido generoso: en 1990, en recompensa por la participación de Egipto en la inminente guerra contra Irak, Washington le redujo la deuda militar en 7,000 millones de dólares.

Diez años más tarde, Washington concedió al régimen de Mubarak un crédito extraordinario de 3,200 millones de dólares para la modernización de sus fuerzas armadas, que adquirieron así 24 caza-bombarderos F-16 de última generación, 3 baterías de misiles Patriot y otros sistemas avanzados de armas.

El Pentágono también ha entregado a las fuerzas armadas egipcias armamento proveniente de sus excedentes y el armamento que las fuerzas armadas estadounidenses dejan de utilizar cuando adoptan armas de nueva generación, todo ello por un valor de cientos de millones de dólares al año.

También ha entrenado a oficiales y soldados egipcios, sobre todo a las fuerzas especiales, organizando cada 2 años la operación Bright Star, una gran maniobra militar que se desarrolla en Egipto con la participación de unos 25,000 militares estadounidenses.

Resulta significativo, al repasar la lista de los comandos del Pentágono a escala mundial, el hecho que el Egipto de Mubarak no está incluido en el Comando África (AfriCom) sino aparece aparte de ese continente y está vinculado directamente al Mando Central (CentCom), cuya área de responsabilidad cubre el Medio Oriente petrolero.

Egipto, según explica el CentCom, «desempeña un papel clave en el ejercicio de una influencia estabilizadora en el Medio Oriente», en particular para «enfrentar la creciente inestabilidad en Gaza».

El CentCom se mantiene, por lo tanto, en estrecho contacto con las fuerzas armadas egipcias para «bloquear los envíos ilícitos de armas a los extremistas de Gaza, y para impedir que la inestabilidad de Gaza se propague en Egipto y más allá». De hecho, el gobierno egipcio tiene que «hacer frente a una amenaza extremista interna». La ayuda exterior estadounidense resulta por consiguiente «fundamental para fortalecer al gobierno egipcio».

En ese contexto, también resulta significativo el tema de la última maniobraBright Star: «Operaciones militares en terreno urbano».

Durante esa maniobra, realizada en octubre de 2009 bajo la dirección del Pentágono y con la participación de fuerzas especiales estadounidenses, fuerzas militares egipcias se entrenaron para librar una guerra, no en el desierto sino en las calles de una gran metrópoli.

La maniobra Bright Star se desarrolló en Mubarak Military City, un campamento militar construido especialmente para esa maniobra y que recibió –claro está– el nombre del dictador.

Todo está previsto, por lo tanto, para afrontar la «amenaza extremista interna». Menos el hecho de que esta última ha adquirido las dimensiones de una insurrección popular. Menos el hecho que no se sabe cómo van a reaccionar los soldados, muchos de ellos reclutas, que a bordo de los tanques estadounidenses made in Egypt supuestamente tendrían que garantizar que Egipto, después del derrocamiento de Mubarak, se mantenga dentro de la esfera de influencia estadounidense.

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¿Qué pasa con Libia?

domingo, 6 de marzo de 2011.

por Santiago Alba Rico*, Alma Allende|REDVOLTAIRE

Gadafi, el líder libio que lleva 42 años en el poder sin ocupar cargo oficial dentro de la estructura estatal en su país, y actualmente, en grandes dificultades por un levantamiento popular masivo, dejó hace tiempo de ser un líder progresista para convertirse poco a poco en un compinche más en negocios de los grandes capitalistas occidentales quiénes lo bendijeron y apadrinaron en su transformación. Desde entonces el nepotismo del clan Gadafi ha ido en auge pero también la desilusión de la población libia con su líder.

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Ciudadanos árabes protestando con pancartas y afiches en las calles contra el dictador Gadafi.

Tenemos la impresión de que un gran proceso emancipatorio mundial puede verse abortado por la implacable ferocidad de Gadafi, la intervención estadounidense y la poca clarividencia de América Latina.

Describiríamos así la situación: en una zona del mundo ligada de nuevo por fuertes solidaridades internas y de la que sólo se esperaba letargo o fanatismo ha surgido una oleada de levantamientos populares que amenaza con hacer caer, uno detrás de otro, a todos los aliados de las potencias occidentales en la región.

Con independencia de las muchas diferencias locales, estos levantamientos tienen algo en común que, por cierto, los distingue radicalmente de las «revoluciones» rosadas y naranjas promovidas por el capitalismo en la órbita ex soviética: demandan democracia, sí, pero lejos de estar fascinadas por Europa y los EEUU son depositarias de una larga, arraigada, radical tradición antiimperialista forjada en torno a Palestina e Iraq.

No hay en los levantamientos populares árabes ni asomo de socialismo, pero tampoco de islamismo ni -lo más importante- de seducción eurocéntrica: se trata al mismo tiempo de una revuelta económica y de una revolución democrática, nacionalista y anticolonial, lo que abre de pronto, cuarenta años después de su derrota, una inesperada oportunidad para las izquierdas socialistas y panarabistas de la región.

La América Latina progresista, cuyos pioneros procesos emancipatorios constituyen la esperanza del antiimperialismo mundial, debería apoyar en estos momentos al mundo árabe sin reservas, adelantándose a la estrategia de las potencias occidentales, desbordadas por los acontecimientos y a las que Gadafi está dando la oportunidad de un regreso -militar quizás, pero sobre todo propagandístico- como paladín de los derechos humanos y la democracia.

Ese discurso es poco creíble en esta zona del mundo, donde Fidel y Chávez gozan de un enorme crédito popular, pero si América Latina se alinea, por activa o por pasiva, con el tirano, no sólo los contagiosos avances populares, que lamen ya Europa y se han trasladado a Wisconsin, se verán irremediablemente detenidos, sino que se producirá una nueva fractura en el campo antiimperialista que los EEUU, siempre vigilantes, relojeros del mundo, aprovecharán para recuperar el terreno perdido.

Algo de eso puede estar ya ocurriendo como resultado de una combinación de desconocimiento y de antiimperialismo esquemático y sumario. Los pueblos árabes, que vuelven a la escena de la historia, necesitan el apoyo de sus hermanos latinoamericanos, pero es sobre todo la relación de fuerzas mundial la que no puede permitirse una vacilación por parte de Cuba y Venezuela sin que Cuba y Venezuela sufran también las consecuencias y las sufran con ellos América Latina y las esperanzas de transformación a nivel planetario.

Podemos alegar que sabemos poco de lo que ocurre en Libia y sospechar de las condenas occidentales, mediáticas e institucionales, de los últimos días. Podemos quedarnos en eso. Los imperialistas son más inteligentes. Ellos, que tienen muchos intereses concretos en la zona, han defendido hasta el final a sus dictadores, pero cuando han comprendido que eran insostenibles los han dejado caer y han elegido otra estrategia: apoyar procesos democráticos controlados, seleccionar minorías postmodernas como motor de cambios limitados y desplegar sin pudor, a sabiendas de que la memoria es corta y los reflejos de la izquierda muy inmediatos, un nuevo arco iris de retórica democrática.

Habrá que oponerse a cualquier injerencia occidental, pero no creo, sinceramente, que la OTAN vaya a invadir Libia; lo que sí nos parece es que esta amenaza, apenas apuntada, tiene el efecto de enredar y emborronar el campo antiimperialista, y esto hasta el punto de hacernos olvidar algo que sí deberíamos saber: quién es Gadafi. Olvidarlo puede producir al menos tres efectos terribles: romper los lazos con los movimientos populares árabes, dar legitimidad a las acusaciones contra Venezuela y Cuba y «represtigiar» el muy dañado discurso democrático imperialista. Todo un triunfo, sin duda, para los intereses imperialistas en la región.

Gadafi ha sido durante los últimos diez años un gran amigo de la UE y de EEUU y de sus dictadores aliados en la zona. Baste recordar las incendiarias declaraciones de apoyo del Calígula libio al depuesto Ben Alí, a cuyas milicias muy probablemente proporcionó armas y dinero en los días posteriores al 14 de enero. Baste recordar también la dócil colaboración de Gadafi con los EEUU en el marco de la llamada «guerra antiterrorista».

La colaboración política ha ido acompañada de estrechos vínculos económicos con la UE, incluida España: la venta de petróleo a Alemania, Italia, Francia y EEUU ha sido paralela a la entrada en Libia de las grandes compañías occidentales (la española Repsol, la británica British Petroleum, la francesa Total, la italiana ENI o la austriaca OM), por no hablar de los suculentos contratos de las constructoras europeas y españolas en Trípoli. Por lo demás, Francia y EEUU no han dejado de proporcionarle armas para que ahora mate desde el aire a su propio pueblo, siguiendo el ejemplo de la Italia imperial desde 1911. En 2008 la ex secretaria de Estado Condoleeza Rice lo dejó muy claro: «Libia y Estados Unidos comparten intereses permanentes: la cooperación en la lucha contra el terrorismo, el comercio, la proliferación nuclear, África, los derechos humanos y la democracia».

Cuando Gadafi visitó Francia en diciembre de 2007, Ayman El-Kayman resumió la situación en un párrafo que reproduzco aquí:

«Hace casi diez años, Gadafi dejó de ser para el Occidente democrático un individuo poco recomendable: para que le sacaran de la lista estadounidense de Estados terroristas reconoció la responsabilidad en el atentado de Lockerbie; para normalizar sus relaciones con el Reino Unido, dio los nombres de todos los republicanos irlandeses que se habían entrenado en Libia; para normalizarlas con Estados Unidos, dio toda la información que tenía sobre los libios sospechosos de participar en la yihad junto a Bin Laden y renunció a sus “armas de destrucción masiva”, además de pedir a Siria que hiciese lo mismo; para normalizar las relaciones con la Unión Europea, se transformó en guardián de los campos de concentración, donde están internos miles de africanos que se dirigían a Europa; para normalizar sus relaciones con su siniestro vecino Ben Alí, le entregó a opositores refugiados en Libia».

Como se ve, Gadafi no es ni un revolucionario ni un aliado, ni siquiera táctico, de los revolucionarios del mundo. En 2008 Fidel y Chávez (junto a Mercosur) denunciaron justamente la llamada «directiva de la vergüenza» europea que reforzaba la ya muy severa persecución en Europa de la humanidad desnuda de las pateras y los muros. De todos los crímenes de Gadafi quizás el más grave y el menos conocido es su complicidad en la política migratoria de la UE, particularmente italiana, como verdugo de emigrantes africanos. Quien quiera una amplia información sobre el tema puede leer Il Mare di mezzo, del valiente periodista Gabriele del Grande, o acudir a su página web, Fortresseurope, donde se recogen algunos documentos espeluznantes.

Ya en 2006 Human Rights Watch y Afvic denunciaban los arrestos arbitrarios y torturas en centros de detención libios financiados por Italia. El acuerdo Berlusconi-Gadafi de 2003 puede leerse completo en la página de Gabriele del Grande y sus consecuencias se resumen sucinta y dolorosamente en el grito de Farah Anam, fugitiva somalí de los campos de la muerte libios: «Prefiero morir en el mar que regresar a Libia».

A pesar de las denuncias que hablan de verdaderas prácticas de exterminio -o precisamente por ellas, que demuestran la eficacia de Gadafi como guardián de Europa- la Comisión Europea firmó en octubre una «agenda de cooperación» para la "gestión de los flujos migratorios” y el «control de las fronteras», válido hasta 2013 y acompañado de la entrega a Libia de 50 millones de euros.

La relación de Europa con Gadafi ha rozado la sumisión. Berlusconi, Sarkozy, Zapatero y Blair lo recibieron con abrazos en 2007 y el propio Zapatero lo visitó en Trípoli en 2010. Incluso el rey Juan Carlos se desplazó a Trípoli en enero de 2009 para promocionar a las empresas españolas. Por otro lado, la UE no dudó en humillarse y disculparse públicamente el 27 de marzo de 2010 a través del entonces ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, por haber prohibido a 188 ciudadanos libios la entrada en Europa a raíz del conflicto entre Suiza y Libia por la detención de un hijo de Gadafi en Ginebra acusado de maltratar a su personal doméstico. Aún más: la UE no emitió la menor protesta cuando Gadafi adoptó represalias económicas, comerciales y humanas contra Suiza ni cuando efectuó un llamamiento a la guerra santa contra este país ni cuando declaró públicamente su deseo de que fuera barrido del mapa.

Y si ahora estos amigos imperialistas de Gadafi -que ven cómo el mundo árabe se voltea sin su intervención- condenan la dictadura libia y hablan de democracia, entonces nosotros vacilamos. Aplicamos las plantillas universales de la lucha antiimperialista, con sus teorías de la conspiración y su paradójica desconfianza hacia los pueblos, y pedimos tiempo para que se disuelva la nube de polvo que levantan las bombas lanzadas desde el aire -a fin de estar seguros de que debajo no hay un cadáver de la CIA. Eso cuando no apoyamos directamente, como el gobierno de Nicaragua, a un criminal cuyo contacto más liviano sólo puede manchar para siempre a cualquiera que se reclame de izquierdas o progresista.

No es la OTAN quien está bombardeando a los libios sino Gadafi. «Fusil contra fusil» es la canción de la revolución; «misil contra civil» es algo que no podemos aceptar y que, aún antes de hacernos preguntas, debemos condenar con toda energía e indignación. Pero hagámonos también las preguntas. Porque si nos hacemos preguntas, las respuestas que tenemos -por pocas que sean- demuestran además de qué lado deben estar en estos momentos los revolucionarios del mundo.

Ojalá caiga Gadafi -hoy mejor que mañana- y América Latina comprenda que lo que ocurre en estos momentos en el mundo árabe tiene que ver, no con los planes maquiavélicos de la UE y EEUU (que sin duda maniobran en la sombra), sino con los procesos abiertos en Nuestra América, la de todos, la del ALBA y la dignidad, desde principios de los años 90, siguiendo la estela de la Cuba de 1958. La oportunidad es grande y puede ser la última para revertir definitivamente la actual relación de fuerzas y aislar a las potencias imperialistas en un nuevo marco global. No caigamos en una trampa tan fácil.

No despreciemos a los árabes. No son socialistas, no, pero en los dos últimos meses, de manera inesperada, han dejado al desnudo la hipocresía de la UE y los EEUU, han expresado su deseo de una democracia auténtica, lejos de todo tutelaje colonial, y han abierto un espacio para poner en dificultades desde la izquierda los intentos de reconversión, también territorial, del capitalismo. Es la América Latina del ALBA, la del Che y Playa Girón, cuyo prestigio en esta zona estaba intacto hasta ayer, la que tiene que apoyar el proceso antes de que el relojero del mundo vuelva a hacer girar las manillas hacia atrás y a su favor.

Los países capitalistas tienen «intereses»; los socialistas sólo «límites». Muchos de esos «intereses» estaban con Gadafi, pero ninguno de esos «límites» tiene nada que ver con él. Es un criminal y además un estorbo.

Por favor, compañeros revolucionarios de América Latina, los compañeros revolucionarios del mundo árabe están pidiéndo que no lo sostengáis.

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Desfiladero; La democracia imperfecta de Felipe Calderón de la Parca, Carta al marqués de Vargas Llosa

sábado, 5 de marzo de 2011.

Jaime Avilés

Su excelencia: la triple w persigue a Felipe Calderón de la Parca, no sólo en el ámbito de Internet, donde Wikileaks se ha convertido en su peor pesadilla, sino incluso en sitios que le brindan un trato más suave, como el que recibió anteayer en el Instituto Woodrow Wilson de Washington (IWWW), donde al hablar de su guerra contra el narcotráfico, que es la mayor de sus hipocresías, contó una fábula siniestra.

Sintetizó: un médico joven llega a un pueblo, un paciente lo consulta porque le duele el estómago, y le dice que ha intentado curarse con remedios caseros pero que ya no le sirven. El médico le extirpa un tumor y le informa que necesitará radiaciones y quimioterapia. Dos meses después, lo que sigue es textual: el paciente dice no, pero el problema es el médico. ¿Por qué? Porque yo estaba sano antes de que llegara el médico al pueblo y ahora se me cayó el cabello, tengo mucho dolor, así que el problema es el médico... [¿Así es como?] nosotros estamos combatiendo el cáncer en México.

Aunque a los miembros del IWWW que lo escuchaban, esta deliciosa comparación los mató de risa (plugo a su alteza que lea la crónica de Alonso Urrutia en La Jornada de ayer), la verdad, señor marqués, es muy otra. Ese médico joven no era joven y tampoco médico: era y sigue siendo un charlatán.

Cuando llegó al pueblo, entró al consultorio por la puerta de atrás y sacó al Ejército a las calles para atemorizar a quienes lo repudiaban. El paciente nunca fue a verlo: se lo llevaron a rastras. Tampoco le pidió que lo operara, pues desde 1982 tomaba medicinas amargas pero necesarias que sólo habían empeorado su salud y quería algo distinto.

Para que el infeliz le tuviera respeto, el charlatán compró todas las televisiones del pueblo y difundió mensajes grabados las 24 horas del día a fin de aturdirlo. Y de pronto, lo ató a la mesa del quirófano, le aplicó sanguijuelas en brazos y piernas y lo abrió en canal. Sin diagnóstico ni pronóstico, le metió el bisturí, le sacó un tumor y le causó una metástasis, que sigue extendiéndose por todas partes.

Cuando sus familiares corrieron a visitarlo, quedaron atrapados en una balacera entre militares y paramilitares, y murieron acribillados. Al exhibir sus cuerpos como trofeos de caza, la policía afirmó que eran sicarios del crimen organizado. Miles y miles de hombres, mujeres, niñas, niños, jóvenes estudiantes y deportistas, abuelas y abuelos, ricos y pobres, policías y ladrones, migrantes y despedidos, señor marqués, han caído asesinados de las maneras más atroces, y cada día con mayor crueldad, en este infierno que su alteza describe como una democracia imperfecta.

Lo más terrible de todo es que más de la tercera parte de la economía nacional depende de la industria de la droga, así como los charlatanes viven del cáncer que supuestamente combaten cercenando a sus pacientes. ¿Conque democracia imperfecta, señor marqués? Veamos...

Dos juguetes de hule

El pasado primero de enero, la Secretaría de Marina (Semar) compró dos juguetes de hule (sic) en 8 millones 573 mil 792 pesos con 80 centavos. Por el primero pagó 3 millones 229 mil 87 pesos; por el segundo, 5 millones 344 mil 705 pesos y 80 centavos. La información está disponible en una página electrónica oficial llamada Compranet.

Ahí consta que el 01/01/2011, la dirección general adjunta de Adquisiciones de la Semar, mediante el contrato 13-SCN/091-2010, compró al señor Eduardo Heredia Hermida (Registro Federal de Causantes HEHE-680311-P15), con domicilio en avenida Insurgentes Sur 953, colonia Nápoles, delegación Benito Juárez, juguetes de hule, en la cantidad de 1 (sic), por 3 millones 229 mil 87 pesos.

Ante la magnitud de la suma económica erogada, surge una duda razonable: ¿se trata de un solo juguete de hule, como indica la palabra cantidad encima del número uno, o estamos hablando de un lote? La sospecha se agudiza porque, en Internet, Eduardo Heredia Hermida aparece como director comercial de Imanart, empresa dedicada a la fabricación de etiquetas e imanes publicitarios. En Compranet, su teléfono es el 5523-5383, pero la persona que lo descolgó ayer cuando llamé dijo que ahí no vive nadie con ese nombre. En Internet, la firma de Heredia tiene el 5546-233650, pero una grabación de Telmex asegura que está fuera de servicio.

En cuanto a la segunda operación, en Compranet consta que el 01/01/2011, la misma dependencia de la Semar, mediante el contrato 13-SCN/092-2010, adquirió en la Juguetería Coloso SA de CV, sita en Fray Servando Teresa de Mier 396, colonia Merced Balbuena, teléfono 5768-4357, juguetes de hule, en la cantidad nuevamente de 1, por 5 millones 344 mil 705 pesos con 80 centavos.

En Internet, la dirección de Juguetería Coloso es Fray Servando Teresa de Mier 376, no 396. Y en el teléfono citado nadie responde. ¿Por qué los datos que Semar publicó en Compranet adolecen de tantas inexactitudes? ¿Por qué los contratos tienen terminación 2010 si se refieren a operaciones de 2011? ¿Por qué otro de ellos, el 13-SCN/089-2010, es anterior al 091 y al 092, pero reporta una compra efectuada el primero de febrero de este año?

¿Hay transparencia en México, señor marqués? Aparentemente sí. ¿Para qué sirve? Lo ignoro. El sábado pasado este espacio denunció que, siempre según Compranet, en 2009 la Secretaría de la Defensa Nacional pagó 86 millones de pesos por 600 sarapes afelpados. Ninguna autoridad se tomó, ni siquiera y valga la redundancia, la molestia de molestarse.

Estamos en guerra contra lo que da empleo, alimento y ocupación a millones de personas en México y en Estados Unidos. Vuestro condecorador, su alteza, el joven médico que acaba de entregarle la orden del Águila Azteca, voló el jueves a Washington para hablar con Obama. Hillary no se mostró en público, para acallar las sospechas de que ella es la verdadera presidenta y Barack su mayordomo.

Como vuescencia bien sabe, en toda visita de Estado se pactan las actividades de los participantes. Ante las rebeliones del mundo árabe, y para impedir que el precio del crudo se dispare más allá de los 150 dólares por barril si cae Kadafi, la Casa Blanca le pidió un favor a Calderón. Este lo aceptó gustoso y el director general de Pemex, Suárez Coppel, anunció que pondrá a subasta, entre las mayores empresas petroleras privadas que en el mundo son, nuestros yacimientos del Golfo de México.

A cambio, Calderón solicitó y obtuvo permiso para despotricar contra el embajador Carlos Pascual, quien en múltiples cables filtrados por Julian Assange a través de Wikileaks y publicados por La Jornada, externa su comprensible desconfianza ante la incapacidad de las fuerzas armadas mexicanas –que compran sarapes y juguetes a precios inverosímiles– para combatir al crimen organizado.

Así, pues, para hablar pestes de Pascual, Calderón ofreció los yacimientos del Golfo en una pataleta que será recordada como el berrinche más caro del mundo. Washington, por supuesto, no retirará a su embajador, señor marqués. Su excelencia puede tener plena seguridad de ello.

Cuando todos éramos muy jóvenes y vuestro precoz talento ganó el premio literario de Casa de las Américas, su alteza no vaciló en rechazarlo. ¿Por qué, después de llevarse el Nobel, permitió que la reina doña Sofía lo ridiculizara tan impíamente al otorgarle el título nobiliario de marqués? ¿Para joder a García Márquez?

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Revuelta social en Medio Oriente, lección para México

domingo, 27 de febrero de 2011.

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Autor: Nydia Egremy

Detrás del cambio de régimen en Túnez y Egipto, están el autoritarismo y el neoliberalismo que dejan sin oportunidades a los jóvenes, auspician oligopolios, nepotismo y desempleo o elevan el precio de los alimentos. Mientras miles de mexicanos padecen estos males, el gobierno federal insiste en mantener el mismo sistema económico y político. “La lección está en Medio Oriente”, previenen analistas

Es posible que en México se reproduzca lo que ocurrió en Túnez y Egipto, pues existen condiciones similares: un gran número de jóvenes desatendidos por el Estado y una población desempleada, cada vez más hambrienta. Ahora, el alza en los alimentos y el autoritarismo pueden detonar una crisis política en México, coinciden en señalar el geopolitólogo Alfredo Jalife-Rahme y el internacionalista Edmundo Hernández Vela.

Si cayó Túnez –que siguió la receta neoliberal con el apoyo de Estados Unidos y Francia–, considerado el país más pacífico de Medio Oriente, cualquier país en esas circunstancias puede caer. Hay que observar, señala Jalife, que “México es una tiranía simulada, pues el sufragio no es efectivo y no hay libertad de expresión, pues se persigue a los comunicadores”.

El analista plantea que no hay diferencia entre un dictador con 20 años en el poder –como Ben Zine El Abidine Ben Alí, en Túnez, o Hosni Mubarak, que dirigió Egipto por casi 36 años– y lo que pasa en México. En estos países, el modelo neoliberal se perpetúa, y en México, la situación puede desbordar porque “hay muchos agravios acumulados”.

Para Edmundo Hernández Vela, investigador del Centro de Relaciones Internacionales, el gobierno mexicano debe reconocer que las revueltas ocurren en regímenes de Medio Oriente, cuya política economía radical agudizó los problemas sociales en las poblaciones más pobres.

Para evitar la “ruta de colisión a que conduce el neoliberalismo” y que se genere una revuelta como la que ahora protagonizan los tunecinos y egipcios, debe transformarse el sistema económico imperante. El internacionalista estima que, al parecer, no se quieren ver con claridad los avisos que desde hace tiempo se manifiestan sobre la gravedad de los problemas de México.

“Mientras el gobierno siga la tónica de Carlos Salinas de Gortari, que sintetizó en la frase ‘ni los veo ni los oigo’, no atenderá lo que pasa en el país ni en el mundo”, advierte el autor del Diccionario de relaciones internacionales.

A pesar de la distancia, aprecia que México y Medio Oriente comparten experiencias: se abandonaron las políticas sociales “o se falsea información para dar resultados de que aquí no pasa nada”. De continuar con esta tendencia, señala el internacionalista, se corre el riesgo de ampliar la marginación y condenar a los ciudadanos a una situación de indigencia.

Esto se agrava con la actual política de restricción a las pensiones y a la seguridad social, por lo que grandes sectores de la población ya no tienen derecho a pensar en un futuro estable. Advierte Hernández Vela, que al no ver resultados satisfactorios, las protestas y las manifestaciones aumentarán “contra un régimen verdaderamente pésimo (el mexicano)”.

Por su parte, Jalife-Rahme indica que, cuando se quiere colocar en primer término la seguridad y se pisotean los derechos universales, viene la protesta social, como ocurrió en enero en varios países de Medio Oriente. “En México, no están leyendo bien los tiempos históricos, y si no se colocan del lado de las corrientes de la historia, serán arrasados por ellas”, concluye.

Abandono diplomático

Mientras en el mundo árabe se gestan cambios políticos promovidos por ciudadanos descontentos, esa región ha sido la gran desplazada en la agenda diplomática mexicana. Así lo confirmó, en noviembre de 2006, el Memorándum para el presidente electo. La política exterior de México en los primeros 100 días, que se preparó bajo los auspicios del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi).

Ese estudio afirma que en Medio Oriente y África, la presencia de México ha estado marcada por el abandono y la apertura y cierre de embajadas sin razones coherentes. En 2006, sólo permanecían abiertas en esa región cinco representaciones: Argelia, Egipto, Marruecos, Kenia y Sudáfrica. En cambio, Cuba tiene 30 embajadas y un contingente de médicos y trabajadores cooperantes, que la convierten en la mayor presencia hispanoparlante en la zona. Le sigue Brasil, con 20 embajadas; Argentina y Venezuela, con embajadas en Angola y Etiopía.

El estudio proponía privilegiar el ámbito político de cooperación con África y Medio Oriente. Sugería, para promover el conocimiento de México en aquellas latitudes, establecer redes con todos los actores de esas sociedades: con los gobiernos, los parlamentarios, los empresarios, los medios, las organizaciones no gubernamentales, los académicos y centros de pensamiento.

Para llevar a cabo esas actividades, el Memorándum propuso reabrir las embajadas en Etiopía y en Nigeria –décimo productor mundial de petróleo y sexto exportador–; en el mediano plazo, inaugurar una representación en Angola. El estudio de la Comexi también propuso la restitución de la figura del gabinete de política exterior como instrumento indispensable en el esfuerzo de coordinación.

Lejos de atender las recomendaciones de Comexi, en noviembre de 2010 la cancillería mexicana anunció el cierre de algunas representaciones por criterios presupuestales, entre ellas la de Angola. Esta medida, opina el geopolitólogo Alfredo Jalife, exhibe la ausencia de México en Medio Oriente y África, que decidió Jorge Castañeda Gutman, en su gestión como secretario de Relaciones Exteriores, porque decidió colocar “a la política exterior de México en el eje israelí-estadunidense.

Tal medida, afirma, fue un error, pues México, que aún vive del petróleo y posee grandes reservas de este recurso, debe monitorear cómo se comportan los otros países productores: los de Medio Oriente. Mientras México cierra embajadas, Brasil las abre en África y teje alianzas extraordinarias con Irán y Turquía.

Sin retorno

La gran sublevación popular en Túnez y Egipto alertó a los gobiernos de la región. Yemen, Siria, Jordania y Argelia reajustaron sus gabinetes y anunciaron reformas democráticas, pues anticipan un escenario de “no retorno”. En Occidente, el movimiento popular contra el régimen de Hosni Mubarak provocó inquietud en los centros de pensamiento, como Stratfor.

George Friedman admitió que “la pesadilla para Estados Unidos es que en Egipto ocurra una revolución semejante a la de Irán de 1979”. Describió que la seguridad nacional de Israel descansa en los Acuerdos de Camp David que firmó con Egipto.

Por ello se desmilitarizó el Sinaí –que protegía el frente Sur de Israel con el país árabe–, ya que todas las guerras que Israel libró fueron contra Egipto (1948, 1967 y 1973). Después del tratado de paz, las otras guerras que Israel libró (contra Líbano en 1982 y 2006) fueron para defender sus intereses, no su sobrevivencia.

El analista de Stratfor advierte que si en Egipto surge un nuevo régimen que abrogue los Acuerdos de Camp David y con el tiempo reconstruye su ejército, resurgirá la amenaza contra la existencia de Israel. Esta inquietud llevó a Washington a emprender el control de daños y a optar por el escenario menos nocivo a su interés geopolítico.

En términos geopolíticos, Egipto es el puente entre Asia y África por el estratégico Canal de Suez. Por ese paso interoceánico, el Mar Mediterráneo se conecta con el Mar Rojo y el Océano Índico, lugar de mayor tránsito de buques petroleros en el mundo.

Además, Egipto tiene la mayor población juvenil en Medio Oriente. Casi el 60 por ciento de los egipcios es menor de 30 años de edad y nació cuando Hosni Mubarak ya era presidente. En el último estrato social, están los kafaya (¡ya basta!), un sector de la población más miserable.

El otro actor es el ejército, que es el más poderoso del mundo árabe y décimo a nivel mundial. Además, pese a los cambios en el gabinete del presidente egipcio, aún permanecen intactos los servicios secretos (Mukhabarat) y su desmantelamiento es tarea del sucesor del dictador.

Por último, Stratfor advierte que aunque la agenda islámica no está en primer lugar en los reclamos de los estudiantes egipcios, son omnipresentes los Hermanos Musulmanes, una organización ilegal que declinó presentar un candidato propio para relevar a Mubarak.

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