Comunicado del Caudillo: Basta de temores, sigamos en la lucha

lunes, 30 de agosto de 2010.

Que tal mis queridos compañero y compañeras, después del hakeo de nuestra pagina por parte del chikidracula me he dado a la tarea de modificarla y mejorarla, escribir cuesta y no me refiero precisamente a dinero; me refiero a que escribir cuesta tiempo, el pensar investigar etc etc…

Ser libres cuesta, el leer, estudiar, analizar reflexionar, cuesta tiempo y es que desde niños la oligarquía gobernante nos ha metido en el cerebro lo que ellos quieren que pensemos, la caja idiota de la TV confabulada con los políticos y la iglesia nos repiten día y noche lo que debemos comprar y actuar pero todo enfocado a lo que les conviene, manteniendo su estatus y privilegios.

Las iglesias nos hablan de un satán que nos tienta y nos hace caer en el pecado… y nos invitan a través del miedo, chantajes y promesas de paraísos que nos mantengamos dentro de las normar y reglamentos que los sacerdotes y pastores marcan porque es la manera mas “segura de vivir”…

Los empresarios de a TV con sus programitas de Telenovelas, atínale al precio etc, etc, nos mantienen en ese estado hipnótico y es tal el grado de sueño que tiene el pueblo mexicano que todavía se burlan de nosotros con ese programa del “Vitor” de “cien mexicanos dijieron” vaya el colmo de la estupidez y la aceptación… y si te atrevez a pasar frente a esa gente que se le cae la baba viendo esa caja negra que brilla simplemente te puedes ganar el dicho de “La carne de burro no es transparente”…

Según el INEGI, 92% de los hogares mexicanos cuenta con televisión y el promedio de la población ve cuatro horas al día; el tiempo que las personas pasan frente a las pantallas afecta a la salud, el medio ambiente y la comunidad.

Si mis queridos compañeros y compañeras en este supuesto mundo de modernidad de leyes y de tecnología de vanguardia nos hemos convertido en una especie de marioneta y robots programados para el consumo, el pago de impuestos y la obediencia; a través del terror, la ilusión, la promesa política de “vivir mejor”.

Pobre de aquel que se atreva a salirse de lo que piensan la mayoría de los súbditos y esclavos… Es tachado como terrorista, pend…… loco etc, etc, etc… y en este tiempo de celebración 200 años de nuestra independencia y 100 de nuestra revolución ¿se han fijado que ha desaparecido la palabra “Revolucionario”?, simplemente por que la sola palabra significa volver a evolucionar, en ideas, en acciones en pensamientos etc y eso es lo que menos quieren la oligarquía gobernante…

Estamos paralizados por el miedo al que dirán, a perder lo que tenemos, estamos parados en una pequeña isla de la llamada “seguridad” que según los políticos y la caja idiota es lo que necesitamos…

Hago remembranza  de ello porque después del hakeo de nuestro blog por parte del chikidracula “Victor Kidnie” y sus esbirros he visto que muchos compañeros y compañeras creyeron el correo que mando el “Caudillo Pertrolero” (notese la “r”) de que todos que se atreviera entrar a este blog iba a ser monitoreado y que materialmente -aunque no lo dijeron, iba a ser madreado y sacado de los pelos por el mismisimo “Carlos Romero Deschams”, sus 36 secretarios generales, la policía cibernética y Felipe Calderón Hinojosa etc, etc…

Vaya compañeros es increíble el grado de ignorancia y de hipnotismo en el que estamos que ¿todo los que nos dicen creemos?…

Es normal sus dudas después del Hakeo y a respuesta de ello nos queda el análisis de las cosas y eso es lo que le invito a que hagan…

Soy el Caudillo Petrolero compañeros y compañeras y sigo trabajando tratando de hacer el blog mas agradable para todos ustedes; también al igual que todos, tengo mis dudas mis miedos mis anhelos etc. después de todo me he preguntado ¿Que gano con todo esto?…

Pero entonces reflexiono en mi interior y doy golpe en mi cabeza y me digo “que te pasa esto no se trata de que te convenga” esto se trata de no dejar de luchar por el bien común por la herencia de nuestros hijos y de recuperar lo que nos están quitando, de mantener lo que nos heredaron nuestros héroes y nuestros padres…

Y tuvo mucha razón un funcionario que me dijo en su momento cuando empecé todo esto “Esto es una lucha tuya, es una lucha de sacrificio tuyo, es una satisfacción tuya”… y vaya que lo comprendí desde el principio… Este carbón lo que me quiere decir… “Si te agarran es tu pedo y no te voy a apoyar”… vaya cabrón… Pero el chiste era empezar de alguna manera tenia que hacerlo, esto desde hace tiempo lo venia madurando era mi ideal y al cabo mi misión no era que el siguiera en su puesto, que conservó manteniéndose “leal” a su bando… aunque hay que reconocerlo nunca me apoyo… y decidió seguir en lo que estaba mas seguro… supo ver lo que le convenía…Y al igual en la oposición me encontré a un “jefe” que dio la orden no no pasarme información que porque era periodista y que los periodistas nos vendíamos… Vaya que soberbia y desfachatez del individuo… miren que tratar de aislar a un aliado que estaba dispuesto a ayudarlos y así entre otras cosas, chismes arguendes tanto de la oposición como de los disfuncionarios (porque no funcionan) etc, etc… pero todo eso es normal y lo comprendo es la manera de actuar de los cobardes e ignorantes y simplemente esta lucha la veo como un barco… Los cobardes se bajan y los valientes siguen y se suben… todo tiene su precio… En su momento les platicare esa historia y mas de mis reflexiones…

Si mis queridos compañeros y compañeras esto cuesta… me he cansado de ver tanta cobardía y chingaos… a veces no evito comparar entre cobardía y cinismo que es lo mas grande entre nosotros los petroleros y petroleras; ¿la cobardía de luchar por evitar la violación de nuestros derechos a pesar de que somos testigos personales? o ¿ver el cinismo de los funcionarios que ejecutan la violación y el robo descarado de nuestros derechos y la venta del trabajo que ellos mismo juraron defender? ¿Que es lo mas grande?…

Bienvenido a la realidad este es el mundo y hay que despertar para cambiarlo…

Para despedirme y haciendo una analogía de nuestra lucha les dejo la canción de “castillos en el aire” de  Alberto Cortez…

Y además de ello y a modo de inspiración les dejo una parte del Libro de “Juan Salvador Gaviota” de Richard Bach ese ser único e independiente representado como una gaviota que lucha por libertad del espíritu del cuerpo, pero eso se logra con esfuerzos y trabajos consientes, voluntarios y persistentes…

En Honor de mis queridos compañeros y compañeras que luchan por la libertad, por un mundo libre de maldad y que se esfuerzan día a día por ser mejores…

“Juan Salvador Gaviota” –Richard Bach

…Pero alejado y solitario, más allá de barcas y playas, está practicando Juan Salvador Gaviota. A treinta metros de altura, bajó sus pies palmeados, alzó su pico, y se esforzó por mantener en sus alas esa dolorosa y difícil posición requerida para lograr un vuelo pausado. Aminoró su velocidad hasta que el viento no fue mas que un susurro en su cara, hasta que el océano pareció detenerse allá abajo. Entornó los ojos en feroz concentración, contuvo el aliento, forzó aquella torsión un... sólo... centímetro... más...

Encrespáronse sus plumas, se atascó y cayó.
Las gaviotas, como es bien sabido, nunca se atascan, nunca se detienen. Detenerse en medio del vuelo es para ellas vergüenza, y es deshonor.

Pero Juan Salvador Gaviota, sin avergonzarse, y al extender otra vez sus alas en aquella temblorosa y ardua torsión -parando, parando, y atascándose de nuevo-, no era un pájaro cualquiera.

La mayoría de las gaviotas no se molesta en aprender sino las normas de vuelo más elementales: como ir y volver entre playa y comida. Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar.
Este modo de pensar, descubrió, no es la manera con que uno se hace popular entre los demás pájaros. Hasta sus padres se desilusionaron al ver a Juan pasarse días enteros, solo, haciendo cientos de planeos a baja altura, experimentando.

No comprendía por qué, por ejemplo, cuando volaba sobre el agua a alturas inferiores a la mitad de la envergadura de sus alas, podía quedarse en el aire más tiempo, con menos esfuerzo; y sus planeos no terminaban con el normal chapuzón al tocar sus patas en el mar, sino que dejaba tras de sí una estela plana y larga al rozar la superficie con sus patas plegadas en aerodinámico gesto contra su cuerpo. Pero fue al empezar sus aterrizajes de patas recogidas -que luego revisaba paso a paso sobre la playa- que sus padres se desanimaron aún más.

-¿Por qué, Juan, por qué? -preguntaba su madre-. ¿Por qué te resulta tan difícil ser como el resto de la Bandada, Juan? ¿Por qué no dejas los vuelos rasantes a los pelícanos y a los albatros? ¿Por qué no comes? ¡Hijo, ya no eres más que hueso y plumas!

-No me importa ser hueso y plumas, mamá. Sólo pretendo saber qué puedo hacer en el aire y qué no. Nada más. Sólo deseo saberlo.
-Mira, Juan -dijo su padre, con cierta ternura-. El invierno está cerca. Habrá pocos barcos, y los peces de superficie se habrán ido a las profundidades. Si quieres estudiar, estudia sobre la comida y cómo conseguirla. Esto de volar es muy bonito, pero no puedes comerte un planeo, ¿sabes? No olvides que la razón de volar es comer.

Juan asintió obedientemente. Durante los días sucesivos, intentó comportarse como las demás gaviotas; lo intentó de verdad, trinando y batiéndose con la Bandada cerca del muelle y los pesqueros, lanzándose sobre un pedazo de pan y algún pez. Pero no le dió resultado.

Es todo inútil, pensó, y deliberadamente dejó caer una anchoa duramente disputada a una vieja y hambrienta gaviota que le perseguía. Podría estar empleando todo este tiempo en aprender a volar. ¡Hay tanto que aprender!
No pasó mucho tiempo sin que Juan Salvador Gaviota saliera solo de nuevo hacia alta mar, hambriento, feliz, aprendiendo.

El tema fue la velocidad, y en una semana de prácticas había aprendido más acerca de la velocidad que la más veloz de las gaviotas.
A una altura de trescientos metros, aleteando con todas sus fuerzas, se metió en un abrupto y flameante picado hacia las olas, y aprendió por qué las gaviotas no hacen abruptos y flameantes picados. En sólo seis segundos volo a cien kilómetros por hora, velocidad a la cual el ala levantada empieza a ceder.

Una vez tras otra le sucedió lo mismo. A pesar de todo su cuidado, trabajando al máximo de su habilidad, perdía el control a alta velocidad.
Subía a trescientos metros. Primero con todas sus fuerzas hacia arriba, luego inclinándose, hasta lograr un picado vertical. Entonces, cada vez que trataba de mantener alzada al máximo su ala izquierda, giraba violentamente hacia ese lado, y al tratar de levantar su derecha para equilibrarse, entraba, como un rayo, en una descontrolada barrena.

Tenía que ser mucho más cuidadoso al levantar esa ala. Diez veces lo intentó, y las diez veces, al pasar a más de cien kilómetros por hora, terminó en un montón de plumas descontroladas, estrellándose contra el agua.
Empapado, pensó al fin que la clave debia ser mantener las alas quietas a alta velocidad; aletear, se dijo, hasta setenta por hora, y entonces dejar las alas quietas.

Lo intentó otra vez a setecientos metros de altura, descendiendo en vertical, el pico hacia abajo y las alas completamente extendidas y estables desde el momento en que pasó los setenta kilómetros por hora. Necesitó un esfuerzo tremendo, pero lo consiguió. En diez segundos, volaba como una centella sobrepasando los ciento treinta kilómetros por hora. ¡Juan había conseguido una marca mundial de velocidad para gaviotas!

Pero el triunfo duró poco. En el instante en que empezó a salir del picado, en el instante en que cambió el angulo de sus alas, se precipitó en el mismo terrible e incontrolado desastre de antes y, a ciento treinta kilómetros por hora, el desenlace fue como un dinamitazo. Juan Gaviota se desintegró y fue a estrellarse contra un mar duro como un ladrillo.

Capitulo II

Cuando recobró el sentido, era ya pasado el anochecer, y se halló a la luz de la Luna y flotando en el océano. Sus alas desgreñadas parecían lingotes de plomo, pero el fracaso le pesaba aún más sobre la espalda. Débilmente deseó que el peso fuera suficiente para arrastrarle al fondo, y así terminar con todo.

A medida que se hundía, una voz hueca y extraña resonó en su interior. No hay forma de evitarlo. Soy gaviota. Soy limitado por la naturaleza. Si estuviese destinado a aprender tanto sobre volar, tendría por cerebro cartas de navegación. Si estuviese destinado a volar a alta velocidad, tendría las alas cortas de un halcón, y comería ratones en lugar de peces. Mi padre tenía razón. Tengo que olvidar estas tonterías. Tengo que volar a casa, a la Bandada, y estar contento de ser como soy: una pobre y limitada gaviota.

La voz se fue desvaneciendo y Juan se sometió. Durante la noche, el lugar para una gaviota es la playa y, desde ese momento, se prometió ser una gaviota normal. Así todo el mundo se sentiría más feliz.

Cansado se elevó de las oscuras aguas y voló hacia tierra, agradecido de lo que habia aprendido sobre cómo volar a baja altura con el menor esfuerzo.

-Pero no -pensó-. Ya he terminado con esta manera de ser, he terminado con todo lo que he aprendido. Soy una gaviota como cualquier otra gaviota, y volaré como tal.

Asi es que ascendió dolorosamente a treinta metros y aleteó con más fuerza luchando por llegar a la orilla.

Se encontró mejor por su decisión de ser como otro cualquiera de la Bandada. Ahora no habría nada que le atara a la fuerza que le impulsaba a aprender, no habría más desafíos ni más fracasos. Y le resultó grato dejar ya de pensar, y volar, en la oscuridad, hacia las luces de la playa.

¡La oscuridad!, exclamó, alarmada, la hueca voz. ¡Las gaviotas nunca vuelan en la oscuridad!

Juan no estaba alerta para escuchar. Es grato, pensó. La Luna y las luces centelleando en el agua, trazando luminosos senderos en la oscuridad, y todo tan pacífico y sereno...

¡Desciende! ¡Las gaviotas nunca vuelan en la oscuridad! ¡Si hubieras nacido para volar en la oscuridad, tendrías los ojos de buho! ¡Tendrías por cerebro cartas de navegación! ¡Tendrias las alas cortas de un halcón!

Allí, en la noche, a treinta metros de altura, Juan Salvador Gaviota parpadeó. Sus dolores, sus resoluciones, se esfumaron.

¡Alas cortas! ¡Las alas cortas de un halcón!
¡Esta es la solución! ¡Qué necio he sido! ¡No necesito más que un ala muy pequeñita, no necesito más que doblar la parte mayor de mis alas y volar sólo con los extremos! ¡Alas cortas!
Subió a setecientos metros sobre el negro mar, y sin pensar por un momento en el fracaso o en la muerte, pegó fuertemente las antealas a su cuerpo, dejó solamente los afilados extremos asomados como dagas al viento, y cayó en picado vertical.

El viento le azotó la cabeza con un bramido monstruoso. Cien kilómetros por hora, ciento treinta, ciento ochenta y aún más rápido. La tensión de las alas a doscientos kilómetros por hora no era ahora tan grande como antes a cien, y con un mínimo movimiento de los extremos de las alas aflojó gradualmente el picado y salió disparado sobre las olas, como una gris bala de cañón bajo la Luna.

Entornó sus ojos contra el viento hasta transformarlos en dos pequeñas rayas, y se regocijó. ¡A doscientos kilómetros por hora! ¡Y bajo control! ¿Si pico desde mil metros en lugar de quinientos, a cuánto llegaré...?

Olvidó sus resoluciones de hace un momento, arrebatadas por ese gran viento. Sin embargo, no se sentía culpable al romper las promesas que había hecho consigo mismo. Tales promesas existen solamente para las gaviotas que aceptan lo corriente. Uno que ha palpado la perfección en su aprendizaje no necesita esa clase de promesas.

Al amanecer, Juan Gaviota estaba practicando de nuevo. Desde dos mil metros los pesqueros eran puntos sobre el agua plana y azul, la Bandada de la Comida una débil nube de insignificantes motitas en circulación.

Estaba vivo, y temblaba ligeramente de gozo, orgulloso de que su miedo estuviera bajo control. Entonces, sin ceremonias, encogió sus antealas, extendió los cortos y angulosos extremos, y se precipitó directamente hacia el mar. Al pasar los dos mil metros, logró la velocidad máxima, el viento era una sólida y palpitante pared sonora contra la cual no podía avanzar con más rapidez. Ahora volaba recto hacia abajo a trescientos viente kilómetros por hora. Tragó saliva, comprendiendo que se haría trizas si sus alas llegaban a desdoblarse a esa velocidad, y se despedazaría en un millón de partículas de gaviota. Pero la velocidad era poder, y la velocidad era gozo, y la velocidad era pura belleza.

Empezó su salida del picado a trescientos metros, los extremos de las alas batidos y borrosos en ese gigantesco viento, y justamente en su camino, el barco y la multitud de gaviotas se desenfocaban y crecían con la rapidez de una cometa.

No pudo parar; no sabía aún ni cómo girar a esa velocidad.

Una colisión sería la muerte instantánea.
Asi es que cerró los ojos.

Sucedió entonces que esa mañana, justo después del amanecer, Juan Salvador Gaviota se disparó directamente en medio de la Bandada de la Comida marcando trescientos dieciocho kilómetros por hora, los ojos cerrados y en medio de un rugido de viento y plumas. La Gaviota de la Providencia le sonrió por esta vez, y nadie resultó muerto.

Cuando al fin apuntó su pico hacia el cielo azul, aun zumbaba a doscientos cuarenta kilómetros por hora. Al reducir a treinta y extender sus alas otra vez, el pesquero era una miga en el mar, mil metros más abajo.

Capitulo III

Sólo pensó en el triunfo, ¡La velocidad maxima! ¡Una gaviota a trescientos viente kilómetros por hora! Era un descubrimiento, el momento más grande y singular en la historia de la Bandada, y en ese momento una nueva epoca se abrió para Juan Salvador Gaviota. Voló hasta su solitaria área de practicas, y doblando sus alas para un picado desde tres mil metros, se puso a trabajar en seguida para descubrir la forma de girar.

Se dió cuenta de que al mover una sola pluma del extremo de su ala una fracción de centímetro, causaba una curva suave y extensa a tremenda velocidad. Antes de haberlo aprendido, sin embargo, vio que cuando movia más de una pluma a esa velocidad, giraba como una bala de rifle... y así fue Juan la primera gaviota de este mundo en realizar acrobacias aéreas.

No perdió tiempo ese día en charlar con las otras gaviotas, sino que siguió volando hasta después de la puesta del Sol. Descubrió el rizo, el balance lento, el balance en punta, la barrena invertida, el medio rizo invertido.

Cuando Juan volvió a la Bandada ya en la playa, era totalmente de noche. Estaba mareado y rendido. No obstante, y no sin satisfacción, hizo un rizo para aterrizar y un tonel rápido justo antes de tocar tierra. Cuando sepan, pensó, lo del Descubrimiento, se pondrán locos de alegría. ¡Cuánto mayor sentido tiene ahora la vida! ¡En lugar de nuestro lento y pesado ir y venir a los pesqueros, hay una razón para vivir! Podremos alzarnos sobre nuestra ignorancia, podremos descubrirnos como criaturas de perfección, inteligencia y habilidad. ¡Podremos ser libres! ¡Podremos aprender a volar!…

Fraternalmente

El Caudillo Petrolero

6 Comentários:

Anónimo dijo...

NO CABE DUDA MI CAUDILLO QUE ERES UN VERENJENA EN ESO DE LA CUESTION POLITICA SINDICAL, SALUDOS DE UN CORRE VELA DE MARINA DE ALTURA DE SALINA CRUZ Y DEL SEMANARIO DE OPINION VOZ DEL ISTMO.

Anónimo dijo...

Pinche caudillo Falso.... crees que vamos a caer en el engaño..... y si me rastreas ...Asi no era el blog original...

El Caudillo dijo...

Gracias compañerero de salina cruz y del semanario de opinión del itsmo, por cierto como ves hay unos que piensan que no soy el original con eso de que no tiene la misma imagen... Como sabrian el haker chafa que pondria un link del semanario de opinión?...

Son los mismos que meten miedo para que no se informen los petroleros...

Imaginense estar monitoreando quien entra y sale e investigarlos a tantos y para que?... para demandarlos a que entran a la pagina del caudillo o para mandar un comando a buscarlos... ja,ja,ja...

Saludos

Anónimo dijo...

:::::::::angelbendito::::::::::DICEEEE:::::::::: A MI EN LO PERSONAL ME VALE MADRE SI ERS O NO LO QUE ESCRIBA SIEMPRE SERA LA VERAD, DESDE QUE CAMBIO TU PAGINA AMIGO QUIERO CONSIDERAR QUE ES MAYOR LA SEGURIDAD --------PERO SI ES TUYA ROMERO PUES VES Y CHINGAS A MIL ....SOLO DIRE QUE COMO DIJO "JOAQUIN HERNANDEZ GALICIA" EN SU MOMENTO----------- ESTARE PRESO FISICAMENTE PERO MI ESPIRITU SERA LIBRE" ---- SOLO DIRE AMIGO QUE LOS HOMBRES CABALES BUSCARAN SIEMPRE LA EVOLUCION QUE ES EL ESLOGAN DE CAMPAÑA DE OMAR TOLEDO ABURTO ----------EVOLUCIONNNNNNNNNNN NO CAMBIO DE PODER ES -EVOLUCION---------- MUY BIEN DICHO COMPAÑEROOOOOOOOOO Y SE QUE ESTO NO TARDA EN CERRAR YA QUE EL CIRCULO LO ESTAMOS HACIENDO A NIVEL NACIONAL EN LAS 36 SECCIONES EL 99 POR CIENTO DE LOS COMPAÑEROS YA ESTAN HASTA LA MADRE DE LOS MISMOS...ASI QUE NO HAY MAL QUE DURE 100 AÑOS NI ENFERMO QUE LOS AGUANTE " PERFECTO TU MENSAJE CON ALBERTO CORTEZ Y DE ESTE FAMOSO LIBRO DE LOS 70s QUIEROO COMPARARLO A UNH MENSAJE UNIVERSAL QUE SE QUEDO EN LA MENTE HUMANA COMO HISTORIA "EL PRINCIPITO" EN HORA BUENA AMIGO Y SIGO INSISTIENDOTE SOBRE EL A$UNTO LEGAL DE TU HAKEO PARA DEM,ANDA MAS $I EEUU ESTA DE POR MEDIO ALGUNA Cia..----------- pero en fin creo que comentaste que tenias los canales de donde inicio asesorarte legalmente creo que lo sugeri pero en fin ...tu sabes lo que haces mi buen caudillo....ESPERO QUE LOS COMPAÑEROS SIGAN ESCRIBIENDO PERO POR ALLI SE QUE ALGUNOS FUNCIONARIOS Y ESTO ES EN TODAS LAS SECCIONES ANDAN DICIENDO QUE YA LA PAGINA NO EXISTE Y QUE JAJAJA LA GENTE LA ESTAN PERSIGUIENDO Y EN FIN TELENOVELEROS COMO LO REFIERES LINEAS ARRIBA,,, PEERO SI ERES ROMERO ERES EL PEOR BARBAJAN TRAIDOR QUE ESTA HACIENDO UNA TECNICA DE SEÑALAMIENTO MUY PRESISA ...Y OBIAMNETE MUY COSTOSAAAAAAAA MUCHO DINERO POR QUE SIE S FACIL DECAPTURAR POR QUIENES ENTRAN A LA PAGINA HOY HAN ENTRADO 69 Y AHORITA AVEMOS 2 TAL VEZ RESULTE PERO ENFIN ----------LA HISTORIA DEBE SEGUIR Y POR ESTO NOSE VA A PARAR --------------POR QUE ASI COMO YO NACERAN CIEN ,, MIL,,MAS Y MAS ...

El Caudillo dijo...

ASI ES COMPAÑERO ANGEL BENDITO...

ESTA PAGINA TIENE MAS SEGURIDAD LA CAMBIE SOLO POR CUESTIONES DE DISEÑO QUE SIGO AFINANDO...

SE QUE TIENEN TEMOR YA QUE HAN BAJADO MUCHO LAS VISITAS PERO POCO A POCO LOS COMPAÑEROS VA A VOLVER A TOMAR CONFIANZA...

NO CREO QUE A LOS CORRUPTOS LES CONVENGA QUEMARSE ELLOS MISMOS...

ES CUESTION DE ANALISIS...

SIGUE ESCRIBIENDO COMPAÑERO...

SALUDOS

Anónimo dijo...

Bien Caudillo, Muy Bien, te felicito por tu perseverancia y valentia, de eso se trata precisamente; el de tener tu propio destino en tus manos y no depender de nadie, miedo, claro todos nacemos con ese sentimiento es natural, pero la diferencia entre un cobarde y un valiente, es que mientras uno se raja, el otro se adentra, explorando,descubriendo, aprendiendo..... creciendo; para los malos, pusilanimes, cobardes y buenos para nada, la historia tambien tiene un lugar reservado para ellos.... el olvido.
hay tantos ejemplos aseguir y tanta sabiduria rondando el mundo, que solamente los pobres de corazon y flojos, no saben de su existir. como ajemplo adicional, alli estan las coplas en las canciones de joan manuel serrat(caminante no hay camino sino estelas en la mar)o en los versos del poema de desiderata, o en las canciones de Alberto cortez. en fin no aprende el que no quiere, y no hay peor ciego que el que no quiere ver. UN FRATERNAL SALUDO.

Atentamente

Marino Vengador

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